Humo negro es debido a la mala calidad del diésel

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El principal origen del humo negro en nuestro país es la mala calidad del    combustible que se utiliza, especialmente el gasoíl, que contiene valores exagerados de    azufre. En todo el mundo ya hay campañas de reducción de este contaminante, que deberíamos emular a nivel local.

 

A nivel local, los valores de dióxido de azufre (SO2) en el combustible superan los 4.000 ppm (partes por millón), que es un alto contenido considerando que en países desarrollados es de cero, y en ciudades de vecinos países (Argentina y Brasil) es de 50 ppm.   
   
Los automóviles europeos generalmente tienen problema de emisión de humo negro porque el sistema de quema de combustión no está preparado para tanta cantidad de dióxido de azufre.   

Se fabrican para las tecnologías modernas de diésel con bajo contenido de este componente químico.   

El peor combustible

Vehículos y autobuses que circulan por Europa, o por Curitiba, Porto Alegre (Brasil), no emiten prácticamente humos, ni se siente la presencia de los mismos en un espacio donde hay mucha gente.   

En el caso de las unidades de transporte público en nuestro país, la continua reparación mecánica hace que los motores de los mismos se "adapten" al peor combustible, y circulan emitiendo humo negro.   

La falta de un buen funcionamiento del motor hace que la máquina queme aceite, lo que contribuye al color negro del humo.   
   
La Secretaría del Ambiente (Seam) es la institución administrativa de las normas ambientales del país. Es la que por ley debe garantizar el ambiente saludable. Y es, por ley, la que debe buscar el origen del problema y ordenar una solución.   
   
Las universidades, con sus laboratorios de investigación, pueden ayudar en esta campaña, considerando que la exposición humana al humo negro deja secuelas en la salud, conforme explicó el Dr. Alejo Carballeira Ocaña, profesor titular de la cátedra de Ecotoxicología del curso de Máster en Ingeniería Ambiental y del de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Universidad de Santiago de Compostela, España.   

"Hay que tener mucho cuidado en los efectos de los compuestos químicos sobre el ambiente y los organismos", dijo.   

Sostuvo que el humo negro, derivado de los hidrocarburos, es un agente contaminante químico, del tercer grupo, donde se encuentran otros del mismo potencial tóxico como los plaguicidas y metales. Los otros dos grupos son: la contaminación biológica (virus, bacterias) y la física (radiación, ruido). "Hay evidencia de efectos adversos para la salud humana producidos por estos gases, principalmente relacionados con el pulmón", resaltó.