Iglesia rezará hoy por el surgimiento de más aspirantes a vida consagrada

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2449

Más aspirantes a la vida consagrada pedirán hoy en las misas que se celebrarán con motivo de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Actualmente, Paraguay tiene 600 consagrados para 6.000.000 de habitantes. Es decir, un presbítero para cada 10.000 personas.

La Iglesia Católica celebra hoy la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Por tal motivo, en todas las misas se rezará para que Dios suscite más consagrados que guíen a su pueblo.

El padre Oscar González explicó que esta celebración se inició hace 50 años, cuando el papa Paulo VI vio la necesidad de que el pueblo ore por el surgimiento de las vocaciones, porque decía que el “futuro religioso de la sociedad cristiana depende de las vocaciones”, y a la iniciativa de Jesús, quien pidió a sus seguidores que se rece al dueño de las mies para que el Señor envíe más operarios.

El sacerdote indicó que hay una responsabilidad compartida de fieles y jerarquía para que surjan las vocaciones sacerdotales y religiosas. Agregó que en el pasado, los fieles llegaban más fácilmente al sacerdocio, pero después de la Edad Media se vio la necesidad de formar a los sacerdotes. Se creó primero una escuela de formación, luego se pasó a las universidades y surge así la necesidad de la cooperación. Preguntado cuál es la necesidad actual de sacerdotes en Paraguay, indicó que un tiempo atrás venían muchos religiosos al Paraguay, y también se recibía ayuda económica, pero esta situación cambió. “Muy pocos misioneros hoy llegan al Paraguay. Al contrario, nos piden que enviemos misioneros al África y Europa porque ya están necesitados. Hay una segunda necesidad: Paraguay ha tenido un gran crecimiento demográfico y el crecimiento vocacional está muy por debajo a ese fenómeno. Un tercer aspecto es que antes había una parroquia y allí acudía la gente para orar, pero ahora se han creado muchas capillas y otros centros que también ya necesitan de guía espiritual. Estas son las necesidades vocacionales a las que se debe responder”, remarcó.

Según el sacerdote, la Iglesia, fieles y jerarquía, deben trabajar más ante esta realidad. Agregó que hoy los sacerdotes están más atados a las parroquias y la gente quiere que su sacerdote la acompañe.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

González sostuvo que la gente reclama testimonio, quiere que su sacerdote la acompañe, y que no sea solamente una persona que contacta en las misas.

Resaltó que hoy los laicos tienen más participación en la Iglesia, se encargan de la catequesis, de los cursillos, y estas ayudas dan más tiempo para que el sacerdote se relacione con el pueblo.

En otro momento, sostuvo que el Paraguay tiene actualmente unos 600 sacerdotes diocesanos y religiosos para una población de 6.000.000 de habitantes. Es decir que hay un sacerdote para cada 10.000 personas, una cifra muy elevada.

El consagrado indicó que solo trabajando en la pastoral y en las familias surgirán más vocaciones.

Agregó que la familia debe ser el semillero natural; se debe potenciar además los catequistas para que, de entre ellos, también surjan vocaciones. Se debe promocionar también en las universidades.

Reconoció que vivimos una etapa de secularización, lo que significa un mayor empeño para que las vocaciones surjan y sean la respuesta a las necesidades del pueblo.

El padre González indicó que esta secularización se vencerá revisando el lenguaje, hablando más de Dios y formando mejor a la gente en la catequesis. Finalmente, indicó que los fieles también deben ser corresponsables de la formación de los futuros sacerdotes, ya sea aportando el dinero y acompañando la formación espiritual.