Los indígenas emplazan al Indi o se van a crucificar

Este artículo tiene 7 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2420

Aborígenes establecidos en la Plaza de Armas de Asunción emplazan al Instituto Nacional del Indígena (Indi) hasta este lunes para recibir respuestas a sus pedidos de tierra para habitarla y trabajarla, de lo contrario se van a crucificar, advierten. Las bajas temperaturas golpean con fuerza a los niños del grupo.

Veinticuatro familias de la parcialidad ava guaraní están instaladas precariamente en las plazas ubicadas frente a la sede del Congreso Nacional, desde hace 6 meses. Son unas 65 personas, de las cuales la mitad son niños.

Las bajas temperaturas golpean con fuerza a los más indefensos y pequeños del grupo, que son los bebés y niños. Mientras el termómetro marcaba una temperatura menor a 10 ºC y el mundo se deleitaba con la inauguración del mundial de fútbol 2018 en Rusia, ayer la mayoría de los niños del lugar jugaban con los pies descalzos y otros con apenas remeritas o shorts. No tienen qué comer y mucho menos acceden a los servicios esenciales como salud y educación. 

Llama la atención la poca sensibilidad de los caciques para con sus hijos. Mientras ellos están bien abrigados, los niños pasan frío.

Estos aborígenes hace seis meses fueron expulsados de sus tierras ubicadas en el distrito de Ybyrarobaná, departamento de Canindeyú, por orden judicial. Ahora piden unas 300 hectáreas de las 500 que el Estado había adquirido en Alto Paraná.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

El cacique Ramón Benítez se reunió hace una semana en el Congreso con representantes de Catastro, Indi e Indert. En la ocasión les ofrecieron 1.370 hectáreas de tierras en Itakyry, Alto Paraná, pero se les solicitó un plazo de 10 días para averiguar de quién verdaderamente son estas tierras. “El Indi dijo que compró el lote en 1996 por G. 818 millones, según la escritura que presentaron, pero apareció también otro dueño, que sería brasileño”, dijo Benítez. No obstante, afirmó que seguirán en la plaza aguardando las respuestas de las autoridades y que sean positivas.

El plazo vence este lunes y si no hay respuesta del Gobierno aseguran que tomarán medidas drásticas como la crucifixión. “Vamos a crucificarnos todos este martes, no nos pueden tener más en estas condiciones; estamos sufriendo demasiado. El Ministerio de Salud viene a ofrecer atención médica pero nos entregan receta. No tenemos ni para comer, menos vamos a poder comprar remedios”, disparó otro de los líderes indígenas, Germán Vargas.