En principio, el pequeño grupo de manifestantes acudió frente a Mburuvicha Róga, sobre la avenida Mariscal López de Asunción. Posteriormente, se trasladaron frente a la residencia particular del presidente de la República Horacio Cartes, en avenida España y General Garay. Frente a la casa solo estaban un militar y un policía, conforme a los datos.
Los que se quejaban del costo del transporte, militantes de la izquierda, arrojaron varios rollos de papel higiénico al patio de la vivienda del mandatario y escribieron con pinturas en aerosol en la muralla, mensajes alusivos a la suba del pasaje, como: “Que Sol Cartes pague 2.400”, entre otros.
Luego hicieron una sentada en la vereda, aprovechando la nula respuesta de la Policía, aunque luego de varios minutos llegaron los agentes al sitio en numerosas patrulleras.
Posteriormente se sumaron los antimotines y obligaron a los manifestantes a pasar a la vereda opuesta, lo cual generó empujones entre las fuerzas de seguridad y los activistas.
Más pintatas
La reacción policial obedeció a la intención de los indignados de seguir realizando pintatas, que significarían más daño al bien ajeno, justificó el Crio. César Lara, subjefe de la comisaría 10ª metropolitana.
Un manifestante quedó detenido, Gustavo Monges, quien se alejó del grupo y atropelló la barrera policial con intención de tomar fotografías, dijeron los otros.
