Los participantes visitarán a las familias en sus casas para compartir el evangelio, espacios de peñas, juegos y comidas en los que se analizará la situación social de la comunidad.
Con la oración, los universitarios pretenden transmitir un mensaje de misericordia fundado en el encuentro con Cristo pobre. Con el servicio, se busca estar con los más necesitados y al mismo tiempo ir al encuentro del hermano.
Los participantes se reunirán en las parroquias, capillas y comunidades cristianas y de desde allí llegarán a los barrios donde estiman viven cerca de 1.000 familias.
