Ayer cumplió 40 años de sacerdocio y arribó a nuestro país para celebrar una emotiva misa en la parroquia Las Mercedes de Asunción. “Toda mi vida viví allá pero nunca me nacionalicé”, contó orgulloso y con énfasis aunque lamentó no manejar fluidamente el idioma guaraní. “Valoro y amo mi país. En Argentina, con la comunidad paraguaya, se trabaja con las diócesis muy de cerca para que nadie se sienta extranjero. Hacemos que la fe forme parte de nuestra identidad cultural”, contó.
Monseñor no descartó intalarse en Paraguay luego de su retiro. “Me gustaría prestar el servicio que yo sé hacer a mi pueblo”, refirió. Sobre el pontificado del papa Francisco resaltó que lo admira “porque mira con humildad y realismo la situación actual de la Iglesia Católica”.
