Vecinos comentaron que se pueden ver botellas rotas sobre la terraza del edificio deshabitado en las que se junta el agua de lluvia y así se convierten en criaderos de mosquito. A esto se suma que el portón de la vivienda fue robado de modo que cualquier persona puede ingresar. De esta forma se ha vuelto también un escondite para asaltantes.
Los vecinos no pudieron decir exactamente hace cuánto fue abandonada la casa , pero “cuando llegamos ya estaba deshabitada y totalmente descuidada”, explicaron.
