Omar Suárez indicó que al costado de estas comunidades pasa el tendido eléctrico, pero no llega a los nativos. “Eso es una injusticia. Queremos que el progreso llegue a nuestra población”, indicó.
En estos asentamientos viven 1.000 nativos. Necesitan igualmente la reparación de los caminos, que impide una comunicación permanente. Sus escuelas se encuentran igualmente en ruinas. “Queremos que el Gobierno escuche nuestros reclamos y vaya a ver la situación”, indicó Marcelino López.
Anunciaron que si las autoridades no responden a sus reclamos este mes vendrán a Asunción para manifestarse.
