Varios creyeron que se trataba de una broma, hasta que el funcionario apagó el motor. “El colectivo estaba repleto, incluso había gente en la estribera. Apenas se movió unos metros, el vehículo frenó y el chofer nos dijo que bajemos, ya que había un problema con el embrague. Como no sabíamos si había otro bus, todos comenzaron a subir hacia el hospital a pie. Muchas eran personas mayores, embarazadas o pacientes con tratamientos ambulatorios”, comentó Carlos González, uno de los afectados.
Agregó que desde hace unos meses el servicio de trasporte interno de la previsional es pésimo, pues constantemente se tienen problemas con las unidades, además de que las mismas están sin ventanillas y con asientos rotos.
