El evento religioso fue organizado por el movimiento católico “La gran misión del camino neocatecumenal” y fue encabezado por el vicario de la parroquia Virgen del Rosario, padre Marcelino Brítez.
Entre cantos, oraciones, danzas, testimonios, confesiones y alabanzas se realizó la jornada religiosa. La idea es buscar unir a los religiosos mediante la oración y pedir por la paz y la tranquilidad en todo el mundo.
Este rito se realiza cada domingo de Pascuas en todo el mundo y ayer unas 10.000 plazas de todo el planeta fueron escenarios de estas jornadas de alabanzas a Dios.
Los organizadores indicaron que se están viviendo momentos difíciles en todo el mundo y es imperiosa la unidad mediante la oración, y rezo del rosario que es el principal lazo de unidad en todo el planeta.
En nuestro país las plegarias de petición se centran en la inseguridad y las penurias de miles de compatriotas damnificados.
