Crosa realizó el pedido atendiendo a que muchos animales de los damnificados están siendo abandonados por sus dueños, o se les prohibe trasladarlos en el transporte o al lugar donde se refugian de las aguas.
Advirtió que la rápida creciente del agua provocará que los animales sean afectados por la hambruna, enfermedades, y quedarán aislados en los techos bajo sol y la lluvia, y finalmente mueran ahogados ya que algunos de ellos quedan atados.
