Temen extinción del teju guasu con la cacería

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La licencia otorgada por la Secretaría del Ambiente (Seam) para la cacería y comercialización de 214.000 unidades de teju guasu podría significar el exterminio de esta especie sostienen Thomas y Sabine Vinke, de Paraguay Salvaje. Coinciden en que los cálculos de estudios antiguos no reflejan la realidad actual. Por otra parte, mañana habrá reunión sobre el tema.

FILADELFIA, Chaco (Marvin Duerksen, corresponsal).Al ser consultado sobre la licencia otorgada por la Seam sobre la cacería y comercialización de 214.000 unidades de teju guasu, Sabine Vinke explicó que hay que diferenciar entre el área de distribución y el área de ocupación, cuando se habla sobre la densidad de animales.

“El área de ocupación significa el territorio que realmente está razonable para los teju. Y especialmente, la situación de este tipo de hábitat cambió mucho y los datos del estudio de 1992-1998, en que la Seam basó sus cálculos, no son reales”, dijo.

Agregó que el problema consiste en que los animales no viven más en toda la superficie del Chaco. En las estancias fueron reprimidos, porque necesitan el bosque para su reproducción, y su forma de vida es territorial: no viven todos juntos en un lugar.

Explicó que estos animales abandonan el bosque, buscan su alimento en pasturas, en jardines y calles, pero para sobrevivir necesitan el bosque.

“Esto significa que la población se redujo drásticamente en los últimos años, por los cambios de su hábitat, y hay lugares que nunca fueron de su preferencia, como las áreas abiertas arenosas, por ejemplo, en los Médanos”, sostuvo.

“Si el cálculo dice que en los años 1992-1998 la extracción de 214.000 teju fue razonable, en días de hoy son más o menos todos que pueden vivir en dichos lugares”, explicó.

Detalló que el antiguo estudio solo dice que con el acopio en 1992-1998 los animales no corrieron peligro, pero no dice nada sobre la situación actual del Chaco, ni sobre el cupo actual de 214.000.
Thomas Vinke refirió que están afectados también el teju pytã (del Chaco seco) y teju hû (del Chaco húmedo y de la Región Oriental), y que la situación de esta especie es mucho más extrema, porque su hábitat fue reducido por las superficies agrícolas, las poblaciones viven ya muchas veces aisladas o cerca de ciudades.

“Una ‘cosecha’ –como dice la Seam– de estos animales sería una catástrofe, un exterminio de esta especie. Además, si se habla de cosecha, se tiene que sembrar primero. Con este cupo de 2014 no se puede hablar de cosecha, ni siquiera de cacería; esto es exterminio. Podría ser el fin de ellos (de los teju)”, afirmó.

Resaltó que los teju necesitan una cierta densidad de populación, para el apareamiento y reproducirse, y que si esta densidad no se da, pueden extinguirse.

Thomas Vinke explicó que, en realidad, el mayor peligro para los teju no es la pérdida de hábitat sino el tráfico de vehículos. Miles de estos animales pierden, por año su vida en las calles, caminos vecinales y rutas nacionales, porque a veces viven cerca, para buscar alimentos.

“Implementar este cupo (214.000 unidades) será un gran problema para esta especie. No podemos apoyar esta licencia, de ninguna manera, con este cupo”, dijo.

Anaconda

Los Vinke advirtieron que el mismo problema surgió con la anaconda, que fue exportada en grandes cantidades en los años 2000- 2002, lo que exterminó en gran parte este reptil en el Paraguay.

En estos 12 años, la población de anaconda no se recuperó.

“En todos estos años, cuando filmamos afuera, estamos permanentemente en el campo y en los bosques, hemos encontrado dos anacondas muertas y una viva. Esto es todo”, señaló Thomas.

Seam convoca a reunión de prensa

Por otra parte, la Secretaría del Ambiente (Seam) convoca a los medios de comunicación a una rueda de prensa que tendrá lugar mañana a las 10:00 en el hotel Las Margaritas (Estrella esq. 15 de Agosto). En la ocasión, dará a conocer su postura en relación con la Resolución Nº 632/14: por la cual se establece el periodo de caza y se autoriza el acopio, tenencia, transporte y comercialización de hasta 214.000 unidades de teju guasu hû (Tupinambis merianae) y teju guasu pytã (Tupinambis rufescens).