UNFPA destaca que en Paraguay casi el 60% de las adolescentes no usa ningún tipo de anticonceptivo en su primera relación sexual. El derecho de los y las adolescentes y jóvenes a acceder a los servicios de planificación familiar es otro de los temas abordados en el informe. Según el documento, cada vez hay más adolescentes que inician su vida sexual antes del matrimonio. La probabilidad de que los varones entablen relaciones sexuales antes de cumplir 15 años es muy inferior a la correspondiente a las mujeres, en los países donde son comunes los matrimonios precoces concertados por las familias.
El inicio más temprano de las relaciones sexuales expone a las adolescentes y las jóvenes a un embarazo no planificado que muchas veces les obliga a abandonar la escuela y quedan privadas de su derecho a la educación. Un embarazo precoz puede poner en peligro la salud de la mujer, reducir sus posibilidades de ganarse la vida y atrapar a ella y a toda su familia en un ciclo de pobreza y exclusión.
Dice parte del informe que las adolescentes y las jóvenes no pueden ejercer el derecho que tienen a informarse y a acceder al uso de métodos anticonceptivos, exponiéndose a un embarazo no planificado lo que conlleva un riesgo de muerte para la madre o el bebé, teniendo en cuenta que sicológica y físicamente las adolescentes no están preparadas para tener hijos, por lo que tienen más posibilidades de morir antes, durante o después del parto.
El Unfpa, en su informe, ratifica su apoyo a los países y sus gobiernos y exhorta a una mayor inversión para lograr el acceso universal a la planificación familiar, sobre todo para adolescentes.
En el Paraguay en los últimos años ha habido un avance en el uso de anticonceptivos en la población adolescente que ya ha iniciado su vida sexual.
Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud Sexual y Reproductiva 2008 (ENDSSR 2008), la proporción de mujeres jóvenes que utilizan anticonceptivos en su primera experiencia sexual premarital ha aumentado en el periodo 1998-2004 en 20 puntos porcentuales, pasando del 33% a 58%, y aumentando aún más al 71 por ciento en el 2008. Según la ENDSSR 2008, menos del 60% de las mujeres que ha tenido su primera experiencia sexual durante el matrimonio o primera unión ha usado algún anticonceptivo. Si bien esta cifra representa un incremento del 45% respecto al 2004, en donde el porcentaje era de 40%. El porcentaje varía de acuerdo al área de residencia.
Las jóvenes y adolescentes que viven en áreas urbanas, 78% reportan un mayor uso de anticonceptivos en la primera experiencia premarital que sus pares de áreas rurales, 62%.