Ya “privatizado” el lado izquierdo de la entrada al país, ahora el Gobierno nacional y regional, por sus propios intereses económicos, según denuncian trabajadores de la ANNP, pretenden otorgar las once hectáreas ubicadas del lado derecho de la aduana a una firma internacional. Quieren que se construya un gigantesco y lujoso hotel casino con más tiendas. La concesión sería por un lapso mínimo de 30 años.
La decisión del Gobierno, que avanza rápidamente en su intención, disgusta a funcionarios de la ANNP, referentes de distintos sectores de la sociedad esteña y hasta a un gremio de estudiantes de arquitectura, formado para defender ese patrimonio. La posición de ellos es clara: La Ley 1066/65 “Carta orgánica de la ANNP” prohíbe el uso de su patrimonio en el comercio o la industria. Recuerdan que en 2012 ya se intentó conceder parte de esa misma finca, pero el contrato fue anulado por recomendación de la Procuraduría General de la República.
Podrían haberse trasladado las instituciones estatales a otro punto de la ciudad y aprovechar esas 11 hectáreas, que son públicas, para un área de esparcimiento abierto a todos, con árboles, camineros, un lugar para disfrutar la hermosa vista del río. Instalar allí, en el punto más alto de la serranía, una gran bandera nacional y un letrero: “Bienvenido al Paraguay, tierra libre y soberana”, recuperar nuestro acceso al Paraná (hoy tomado por las mafias) como lo están haciendo Brasil y Argentina con sus costaneras.
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