08 de Enero de 2012
De la fe al odio hay solo un paso
El nuevo año comienza, otra vez, con la violencia religiosa en el continente africano, y sin posibilidades de que el problema se solucione a corto plazo. Los desplazamientos humanos se dan por cuestiones económicas, bélicas y por catástrofes naturales, principalmente. Sin embargo, a comienzos de 2012 el motivo del aumento del número de desplazados en Nigeria tiene raíz religiosa: los musulmanes atacan a los cristianos sin compasión y desmedidamente.
Nigeria, el país más poblado de África, con ricos yacimientos de petróleo y con más de 200 tribus repartidas por todo el país, además de enfrentar algunos problemas sociales actuales, hoy debe volcarse a la tarea de contrarrestar el trabajo terrorista del grupo Boko Haram que, en pos de imponer un estado teocrático islámico, persigue, hostiga, secuestra y mata a decenas de cristianos y animistas.
El jueves se cumplió el plazo de un ultimátum dado por la nucleación a los seguidores del profeta Jesucristo que se encuentran en el norte del país africano. "Damos un ultimátum de tres días a los cristianos para dejar el norte de Nigeria", había manifestado días anteriores el vocero de Boko Haram, Abul Qaqa. Y así fue; cumplido el plazo impuesto por los fundamentalistas religiosos, los cristianos fueron atacados en una iglesia. Un día después, en el velorio, los musulmanes volvieron a atacar, dejando casi una veintena de muertos. Luego de los atentados, hubo algunos enfrentamientos con la policía y el ejército, que se desplegó al norte para combatir contra los terroristas.
Consecuencia de los ataques es el desplazamiento de centenares de fieles cristianos que dejaron entre el viernes y ayer sus casas para conseguir un lugar seguro en medio de tanta persecución y asesinatos. Miles de nigerianos están abandonando su propiedad por la amenaza, cumplida en parte, de los seguidores de Mahoma de luchar contra los "infieles" del norte del país y tratar de imponer la sharia o ley islámica.
Boko Haram, cuyo nombre significa "La educación occidental es un pecado", inició sus actividades terroristas recién en el año 2002. La nucleación se considera continuadora de los talibanes afganos y reivindicó decenas de ataques en Nigeria, incluyendo los ataques a los cristianos en la Navidad de 2011, que dejó casi medio centenar de muertos en algunas ciudades, y otras acciones contra la sede de las Naciones Unidas en la capital Abuja. La agrupación rechaza totalmente lo que denomina "educación occidental", incluyendo, lógicamente, la teoría de la evolución de las especies. El líder terrorista Mohamed Yusuf, muerto por las fuerzas de seguridad nigerianas en 2009, creía que la "lluvia se produce por un milagro divino".
Aunque parezca inconcebible, el siglo XXI aún es protagonista de enfrentamientos por motivos religiosos. No se puede afirmar que la religión no hace daño y que es un instrumento inofensivo para las personas. La prueba de ello lo tenemos en el continente negro, donde ayer cientos de personas tenían que huir de sus propias casas solo por el motivo de tener una religión distinta a la mayoría en una región de la nación. A inicios del 2012 decenas de personas mueren a causa de tener una fe o dogma distintos a los que profesan los que poseen las armas.
Boko Haram es el retrato fiel y la evidencia contundente de que la Edad Media sigue presente a pesar de los esfuerzos por superarla. Es solo uno de los miles de grupos religiosos alrededor del mundo, sean musulmanes o no, que reivindican el sometimiento, la esclavitud, la supresión de la racionalidad para comprender el mundo y el odio entre ciudadanos de un mismo territorio. La religión, especialmente sus dogmas arcaicos y antihumanos, sigue postergando el entendimiento entre seres humanos, fomentando el miedo, la persecución y la muerte.
equintana@abc.com.py
Nigeria, el país más poblado de África, con ricos yacimientos de petróleo y con más de 200 tribus repartidas por todo el país, además de enfrentar algunos problemas sociales actuales, hoy debe volcarse a la tarea de contrarrestar el trabajo terrorista del grupo Boko Haram que, en pos de imponer un estado teocrático islámico, persigue, hostiga, secuestra y mata a decenas de cristianos y animistas.
El jueves se cumplió el plazo de un ultimátum dado por la nucleación a los seguidores del profeta Jesucristo que se encuentran en el norte del país africano. "Damos un ultimátum de tres días a los cristianos para dejar el norte de Nigeria", había manifestado días anteriores el vocero de Boko Haram, Abul Qaqa. Y así fue; cumplido el plazo impuesto por los fundamentalistas religiosos, los cristianos fueron atacados en una iglesia. Un día después, en el velorio, los musulmanes volvieron a atacar, dejando casi una veintena de muertos. Luego de los atentados, hubo algunos enfrentamientos con la policía y el ejército, que se desplegó al norte para combatir contra los terroristas.
Consecuencia de los ataques es el desplazamiento de centenares de fieles cristianos que dejaron entre el viernes y ayer sus casas para conseguir un lugar seguro en medio de tanta persecución y asesinatos. Miles de nigerianos están abandonando su propiedad por la amenaza, cumplida en parte, de los seguidores de Mahoma de luchar contra los "infieles" del norte del país y tratar de imponer la sharia o ley islámica.
Boko Haram, cuyo nombre significa "La educación occidental es un pecado", inició sus actividades terroristas recién en el año 2002. La nucleación se considera continuadora de los talibanes afganos y reivindicó decenas de ataques en Nigeria, incluyendo los ataques a los cristianos en la Navidad de 2011, que dejó casi medio centenar de muertos en algunas ciudades, y otras acciones contra la sede de las Naciones Unidas en la capital Abuja. La agrupación rechaza totalmente lo que denomina "educación occidental", incluyendo, lógicamente, la teoría de la evolución de las especies. El líder terrorista Mohamed Yusuf, muerto por las fuerzas de seguridad nigerianas en 2009, creía que la "lluvia se produce por un milagro divino".
Aunque parezca inconcebible, el siglo XXI aún es protagonista de enfrentamientos por motivos religiosos. No se puede afirmar que la religión no hace daño y que es un instrumento inofensivo para las personas. La prueba de ello lo tenemos en el continente negro, donde ayer cientos de personas tenían que huir de sus propias casas solo por el motivo de tener una religión distinta a la mayoría en una región de la nación. A inicios del 2012 decenas de personas mueren a causa de tener una fe o dogma distintos a los que profesan los que poseen las armas.
Boko Haram es el retrato fiel y la evidencia contundente de que la Edad Media sigue presente a pesar de los esfuerzos por superarla. Es solo uno de los miles de grupos religiosos alrededor del mundo, sean musulmanes o no, que reivindican el sometimiento, la esclavitud, la supresión de la racionalidad para comprender el mundo y el odio entre ciudadanos de un mismo territorio. La religión, especialmente sus dogmas arcaicos y antihumanos, sigue postergando el entendimiento entre seres humanos, fomentando el miedo, la persecución y la muerte.
equintana@abc.com.py





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