El león de Ybaroty

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Y va a ocurrir nomás algo que parecía que tomaba el rumbo al oparei. El cambio de nombre de una plaza en mi Villarrica natal. Tenía el nombre de Plaza Ybaroty por estar en el barrio del mismo nombre. La plaza recibió luego el nombre de “Graciela Stroessner” y en Villarrica, que se sepa, el único mérito que tenía esta señora es haber sido la hija de un tirano. El 4 de febrero de 1989 también colaboré para arrancar el cartel que indicaba esa grosera, ilícita, abusiva, injusta y odiosa nomenclatura de la plaza en la esquina de mi casa.

El próximo domingo 29 de julio la plaza Ybaroty de Villarrica será rebautizada con el nombre de “León Cadogan”, el hombre que tanto hizo a favor de los indígenas de la etnia Mbya del Guairá y del Caaguazú. Fue el primero en preocuparse y en atender a estos indígenas de la zona, por lo que se ganó el cariño de estos primeros pobladores y la posibilidad de poder revelar y detallar la desconocida vida, lo místico, la conducta y la esencia de los Mbya Guaraní. Y probablemente siga siendo el único preocupado…

Nació en Asunción el 29 de julio de 1899. Sus padres australianos, John Cadogan y Rose Stone, llegaron al Paraguay a fines del 1800 y se instalaron primeramente en la Colonia Nueva Londres, muy cerca de Coronel Oviedo. La casa fue arrasada por un incendio ocurrido en 1904 e hizo que la familia recalase en Yataity. Se mudaron a Villarrica: es que León ya tenía la edad de ir a la escuela y solo hablaba el inglés y el guaraní. En la Escuela Alemana de Villarrica aprendió el alemán y en el barrio Ybaroty el español.

Cuando apenas contaba con 18 años, su idioma inglés y su gran inteligencia le dieron la oportunidad de ser contratado y ocupar un alto cargo en la empresa inglesa de la Swift, instalada en Zeballos Cue de Asunción. Ahí aprendió otro idioma, el francés. Esta firma lo envió a Buenos Aires en el año 1919, pero rápidamente regresó a su querido Guairá y ya desde el año 1920 comenzó a realizar los primeros contactos con los indígenas del Ybytyruzú y a cosechar las hojas de la yerba mate en las selvas de la región.

Así y desde entonces comenzaron sus estudios científicos sobre estos desamparados pobladores de la selva guaireña. Los mbya le llamaban Tupã Cuchuví Vevé, algo así como: parte de Dios que vuela entre nosotros. Llegó a constituirse en un famoso y renombrado estudioso e investigador de la cultura Mbya Guaraní. Sus trabajos etnológicos fueron reconocidos internacionalmente desde 1940 y su obra cumbre se sintetiza en el “Ayvu Rapytá” (Los Mbya Guaraní del Guairá), libro que sigue recorriendo por el mundo.

Se ganaba la vida como traductor de idiomas y trabajó un tiempo en la Delegación de Gobierno del Guairá como jefe de Investigaciones. Esto no era para él, y la cultura aborigen siempre fue más fuerte y le tentaba mucho más ser el “cuidador” de los mbya. Compartió trabajos con el ruso Juan Belaieff y el Dr. Andrés Barbero.

León se casó con Mercedes Colmán, de San Francisco Potrero de Villarrica y tuvieron 7 hijos. Mercedes falleció de un parto en 1934 y él contrajo matrimonio con María Pabla Gauto Samudio, oriunda de Natalicio Talavera, con quien completó la docena de hijos. Los 8 varones fueron Benito, Isidro y Carlos Primitivo (ya fallecidos), Dionisio, León (vive en Australia), Pablo (en Oberá, Argentina), Eusebio (en EE.UU.) y Rogelio, de 69 años, está en Asunción. Las 4 mujeres son Rosa Jazmín (vive en Buenos Aires y tiene 86 años), Otilia Concepción, Miguelina (mi distinguida exprofesora) y Julia. Todas y todos de una cultura singular quienes, por el mundo entero, siguen desparramando el prestigio, la honorabilidad y la jerarquía de la tierra guaireña. León falleció el 30 de mayo de 1973.

Volverá este felino de la investigación científica a rugir en su querido barrio Ybaroty de Villarrica. Fue el precursor del INDI, solo que don León amaba, se mezcló, ayudó y reivindicó a los indígenas.

Serás muy bienvenido en tu Ybaroty de siempre…