Un joven colorado o liberal bien formado, preparado, con convicciones no integrará jamás la lista de senadores y diputados, si no forma parte de la cúpula. Ni de suplente estará.
Quienes están afiliados y no activan en partidos y movimientos quedan totalmente fuera del sistema. Ni hablemos del dinero que se requiere financiar una campaña política. En estos momentos solo el “dinero sucio” puede soportar semejantes erogaciones para movilizar ejércitos de dirigentes que puedan arrear a la tropa antes, durante y después de la contienda electoral.
Entonces la pregunta es: ¿seguiremos dejando la aprobación de leyes, los grandes debates, el combate a la pobreza, los cargos en el Consejo de la Magistratura, Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, la elección de fiscal general del Estado, el juicio político a los ministros de la Corte Suprema de Justicia, la conformación de los consejos en los entes binacionales, etc., en manos de los políticos tradicionales o de acuerdos de cúpulas?
A 28 años de la caída de la dictadura del Gral. Alfredo Stroessner (ya fallecido), la ciudadanía paraguaya fue madurando gradualmente y cada vez más personas de diferentes niveles socioeconómicos se revelan ante las decisiones arbitrarias o equivocadas de sus autoridades desde la falta de desagüe cloacal hasta el intento de violación constitucional.
Incluso, compatriotas que sufren el exilio económico se ingenian para hacerse sentir. Por citar un ejemplo, hace unos días desde Valencia (España) un grupo de paraguayos se vistió con ropas típicas y reclamó desde una plaza el desbloqueo de la lista “sábana”.
Lamentablemente hasta el momento el descontento ciudadano se agota en esas manifestaciones y se no se trasladaban a las urnas tanto en las internas como en los comicios generales, salvo raras excepciones.
Deberíamos dar un paso más adelante. El próximo periodo gubernamental 2018-2023 es propicio para ir pensando en la renovación de figuras para no ver los mismos rostros.
Insistimos en el Congreso porque en esas dos cámaras, integradas por 45 senadores y 80 diputados, se debe evidenciar la representación genuina de los intereses de la gente y no de corporaciones o ambiciones personales como se observó en las últimas semanas y en periodos anteriores.
Los empresarios, funcionarios de menor rango del sector privado, trabajadores independientes, docentes, entre otros, se deben animar a lanzarse a la arena política, de lo contrario seguiremos en las mismas.
No se olviden que tienen tiempo hasta el 31 de enero de 2018 para presentar sus candidaturas. Si no se inscriben, verán cómo se desarrolla el partido desde las gradas mientras los jugadores yerran goles y el árbitro cobra o deja de pitar algún off side o penal.
Es momento de la renovación. Ahh... en el año 2023 se podrá renegociar el Tratado de Itaipú con Brasil porque caduca el plazo de 50 años. Justamente en los próximos cinco años solo mentes patriotas y brillantes podrán sentar las bases de la negociación para que Paraguay no vuelva a regalar su soberanía.
Un triste ejemplo tuvimos la semana pasada en Ayolas, donde Paraguay nuevamente cedió parte de su soberanía a Argentina en la Entidad Binacional Yacyretá, asumiendo una millonaria deuda que no es nuestra.
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