27 de Marzo de 2011
Iturbe
La Azucarera Iturbe SA (AISA) enclavado en la hermosa ciudad del cual tomó su nombre, es una histórica planta industrial. En Iturbe las actividades industriales para la producción de azúcar comenzaron en el año 1917 de las manos de Egon Friedmann, un inmigrante húngaro que llegó a nuestro país siendo niño en compañía de su padre, Jacobo, pionero azucarero de la familia. La fábrica se denominaba entonces Azucarera Nacional, pero en el año 1935 la firma se cambió de nombre y pasó a llamarse Azucarera Santa Clara; así se llamaba el pueblo de Iturbe.
Precisamente el mismo año que la azucarera comenzó a operar, había nacido en Asunción Augusto Roa Bastos, hijo de Lucio Roa y Lucía Bastos, El futuro escritor años más tarde sería un habitante más del distrito de Iturbe. Su padre, Don Lucio, fue nombrado administrador de la planta fabril.
Según los datos históricos Roa Bastos vivió en Iturbe desde el año 1924 hasta el 29, pero estos años sirvieron para que el mismo se pueda sentir como iturbeño. La fábrica de azúcar, las polvorientas calles de Iturbe de entonces, el ferrocarril, el caudaloso río Tebicuarymí influenció en el niño que más tarde sería el escritor más importante de nuestro país.
En la actualidad el ingenio, que se denomina Azucarera Iturbe SA (AISA), vive momentos históricos, no por causa de Roa Bastos y su literatura, sino por un conflicto obrero-patronal. La histórica vivienda donde pasaron varios años de su vida Augusto Roa Bastos frecuentemente es sede de manifestaciones, los truenos que se escuchan entre las hojas son ahora de petardos.
"El fiscal" no es otra persona que Gustavo Cáceres, quien trata de investigar los supuestos delitos que pudieron haber cometido los obreros de la azucarera durante la medida de presión que hasta hoy están ejerciendo exigiendo cobrar dinero que le adeuda la firma industrial. Esta semana los productores ya cobraron su dinero que tal vez pueda poner fin al conflicto que parece sacado de una novela de Augusto Roa Bastos.
acaballero@abc.com.py
Precisamente el mismo año que la azucarera comenzó a operar, había nacido en Asunción Augusto Roa Bastos, hijo de Lucio Roa y Lucía Bastos, El futuro escritor años más tarde sería un habitante más del distrito de Iturbe. Su padre, Don Lucio, fue nombrado administrador de la planta fabril.
Según los datos históricos Roa Bastos vivió en Iturbe desde el año 1924 hasta el 29, pero estos años sirvieron para que el mismo se pueda sentir como iturbeño. La fábrica de azúcar, las polvorientas calles de Iturbe de entonces, el ferrocarril, el caudaloso río Tebicuarymí influenció en el niño que más tarde sería el escritor más importante de nuestro país.
En la actualidad el ingenio, que se denomina Azucarera Iturbe SA (AISA), vive momentos históricos, no por causa de Roa Bastos y su literatura, sino por un conflicto obrero-patronal. La histórica vivienda donde pasaron varios años de su vida Augusto Roa Bastos frecuentemente es sede de manifestaciones, los truenos que se escuchan entre las hojas son ahora de petardos.
"El fiscal" no es otra persona que Gustavo Cáceres, quien trata de investigar los supuestos delitos que pudieron haber cometido los obreros de la azucarera durante la medida de presión que hasta hoy están ejerciendo exigiendo cobrar dinero que le adeuda la firma industrial. Esta semana los productores ya cobraron su dinero que tal vez pueda poner fin al conflicto que parece sacado de una novela de Augusto Roa Bastos.
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