El presidente de la República, Horacio Cartes, y sus colaboradores trataron de enseñarnos un nuevo concepto de este vocablo, diciendo que una cosa es inaugurar y otra distinta habilitar. Fue cuando inauguraron las reparaciones del ex hotel casino San Bernardino, convertido hoy en casa de reposo para adultos mayores asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS); un geriátrico.
Las obras no terminaron totalmente y es una realidad que no pudieron tapar con el “maquillaje” que hicieron para que Cartes realizara el acto de inauguración en el día del cumpleaños de la finada madre, como él mismo lo dijo.
No había necesidad ni urgencia de realizar el acto, considerando que el geriátrico comenzará a funcionar recién en febrero. El único interés de hacer el pomposo acto fue tratar de volcar la adhesión de la gente al deseo de reelección de Cartes, contra la Constitución Nacional.
El presidente Cartes no solo inauguró una obra no terminada, sino que se quiso embanderar con este proyecto para el cual no se utilizaron recursos del Estado, sino que fue realizado con fondos provenientes de los aportes de los asegurados del IPS. Además, demostró un nulo conocimiento del sistema de seguro social cuando dijo que todos los ancianos sin distinción serán atendidos en ese lugar, cuando en realidad solamente los pensionados y jubilados de la previsional tienen ese derecho.
El Mandatario debería entender de una vez por todas que la Constitución Nacional no le permite extender su mandato por más de cinco años y aprovechar los dos años que quedan para trabajar en serio por un país mejor.
desire.cabrera@abc.com.py