11 de Octubre de 2011
La manzanita y el benznidazol
El mismo día que tantos medios masivos nacionales e internacionales divulgaban la noticia de la muerte de Steve Jobs y se twiteaba a diestra y siniestra su "memorable discurso en Stanford University", se publicó en nuestro diario que miles de enfermos chagásicos de Paraguay, Bolivia y Argentina se quedaban sin tratamiento debido a que el único laboratorio que produce los comprimidos de benznidazol (el brasileño Lafepe, que es público) traspasó la responsabilidad de fabricar el medicamento a la compañía privada Nortec Química.
Los Médicos Sin Fronteras (MSF), quienes después de mucha lucha venían trabajando muy bien en el departamento de Boquerón, elevaron su indignación ante el Ministerio de Salud de Brasil, para que mantenga el compromiso de proveer los medicamentos a los enfermos, ya que repentinamente los pacientes quedaron en la nada.
El mal de Chagas es una de las enfermedades de más larga data en nuestro país; es transmitido por la vinchuca, un insecto que se alimenta de sangre. Existen más de 100 especies, pero "la vinchuca negra" o "voladora" es la única que convive con las personas; el parásito fue descubierto hace una centuria por el médico brasileño Carlos Chagas. En Latinoamérica afecta a 18 millones de personas, y en el Chaco paraguayo existen más de 150.000 (entre 20 y 60 años) infestados, aunque la mayoría no lo sabe, porque la enfermedad puede tardar años en manifestarse.
Es una enfermedad de la pobreza, de las llamadas "olvidadas", que causa decenas de miles de muertes y complicaciones en los seres humanos. Al olvido y la miseria de tantos compatriotas chaqueños, se suma ahora la deforestación en las comunidades indígenas. Los más fieros exponentes del "progreso rural" no contestan cuando se les hace la simple pregunta de dónde están yendo a parar los insectos cuyos hábitats son alterados brutalmente. Ratas e insectos están migrando desesperados en busca de alimento y ecosistema.
Sony Pictures cierra contrato para hacer una taquillera película narrando la vida de Steve Jobs. Por estos lados, no hay planes de nadie para hacer película alguna sobre el Paraguay chagásico, pero sería excelente proyectar gratis, a nivel de escuelas y población en general, la concientizadora película argentina "Casas de fuego (1995)", donde el actor Miguel Angel Solá interpreta al Dr. Mazza, otro protagonista fundamental en el mundo de la lucha contra este mal. La película es un documento histórico que debe ser visto por todos; este burocrático, despilfarrador gobierno nos ahorraría pagar las costosas y poco creativas publicidades de salud.
Por otro lado, los MSF muy justamente exigen que el Gobierno de Brasil cumpla con su compromiso hasta el final. ¿Qué ocurrirá con los enfermos chagásicos que dependían del proyecto de salud? Ocurre que salvar a las víctimas de la pobreza sencillamente no es rentable; así que se prefiere la indiferencia, aunque la actitud genere críticas o, increíblemente, apoyo.
Steve Jobs murió a consecuencia de un cáncer de páncreas, enfermedad que, merced al famoso, algunas empresas mediáticas aprovecharon para tocar. Tal como este señor transmitió un sabio discurso que hizo llorar a tantos, otros bogamos para que la gente también se emocione hasta el tuétano y participe en la realidad de los ninguneados de su país.
El mal de Chagas es una enfermedad que se supera acabando con las condiciones de vida miserable. Va mucho más allá del benznidazol. Como dijo el Dr. Mazza, "hay que quemar todos los ranchos", es decir, quemar el sistema opresor que hoy ofrecen los gobiernos que se autodenominan humanitarios. Eduardo Galeano nos deja su toque maestro: "Las enfermedades no estallan como las bombas ni suenan como los tiros; matan callando. Como el hambre, matan a los callados, a los que viven condenados al silencio y mueren condenados al olvido".
lperalta@abc.com.py
Los Médicos Sin Fronteras (MSF), quienes después de mucha lucha venían trabajando muy bien en el departamento de Boquerón, elevaron su indignación ante el Ministerio de Salud de Brasil, para que mantenga el compromiso de proveer los medicamentos a los enfermos, ya que repentinamente los pacientes quedaron en la nada.
El mal de Chagas es una de las enfermedades de más larga data en nuestro país; es transmitido por la vinchuca, un insecto que se alimenta de sangre. Existen más de 100 especies, pero "la vinchuca negra" o "voladora" es la única que convive con las personas; el parásito fue descubierto hace una centuria por el médico brasileño Carlos Chagas. En Latinoamérica afecta a 18 millones de personas, y en el Chaco paraguayo existen más de 150.000 (entre 20 y 60 años) infestados, aunque la mayoría no lo sabe, porque la enfermedad puede tardar años en manifestarse.
Es una enfermedad de la pobreza, de las llamadas "olvidadas", que causa decenas de miles de muertes y complicaciones en los seres humanos. Al olvido y la miseria de tantos compatriotas chaqueños, se suma ahora la deforestación en las comunidades indígenas. Los más fieros exponentes del "progreso rural" no contestan cuando se les hace la simple pregunta de dónde están yendo a parar los insectos cuyos hábitats son alterados brutalmente. Ratas e insectos están migrando desesperados en busca de alimento y ecosistema.
Sony Pictures cierra contrato para hacer una taquillera película narrando la vida de Steve Jobs. Por estos lados, no hay planes de nadie para hacer película alguna sobre el Paraguay chagásico, pero sería excelente proyectar gratis, a nivel de escuelas y población en general, la concientizadora película argentina "Casas de fuego (1995)", donde el actor Miguel Angel Solá interpreta al Dr. Mazza, otro protagonista fundamental en el mundo de la lucha contra este mal. La película es un documento histórico que debe ser visto por todos; este burocrático, despilfarrador gobierno nos ahorraría pagar las costosas y poco creativas publicidades de salud.
Por otro lado, los MSF muy justamente exigen que el Gobierno de Brasil cumpla con su compromiso hasta el final. ¿Qué ocurrirá con los enfermos chagásicos que dependían del proyecto de salud? Ocurre que salvar a las víctimas de la pobreza sencillamente no es rentable; así que se prefiere la indiferencia, aunque la actitud genere críticas o, increíblemente, apoyo.
Steve Jobs murió a consecuencia de un cáncer de páncreas, enfermedad que, merced al famoso, algunas empresas mediáticas aprovecharon para tocar. Tal como este señor transmitió un sabio discurso que hizo llorar a tantos, otros bogamos para que la gente también se emocione hasta el tuétano y participe en la realidad de los ninguneados de su país.
El mal de Chagas es una enfermedad que se supera acabando con las condiciones de vida miserable. Va mucho más allá del benznidazol. Como dijo el Dr. Mazza, "hay que quemar todos los ranchos", es decir, quemar el sistema opresor que hoy ofrecen los gobiernos que se autodenominan humanitarios. Eduardo Galeano nos deja su toque maestro: "Las enfermedades no estallan como las bombas ni suenan como los tiros; matan callando. Como el hambre, matan a los callados, a los que viven condenados al silencio y mueren condenados al olvido".
lperalta@abc.com.py





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