La tendencia

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Los dos partidos de mayor envergadura hasta ahora en el incipiente torneo Apertura tuvieron un rasgo parecido en cuanto a las propuestas de ganadores y perdedores, con un resultado idéntico en ambos casos: el uno a cero.

Las similitudes se dieron en los dos partidos de Cerro Porteño, frente a Guaraní y a Libertad, con diferentes resultados para los dirigidos por Fernando Jubero.

Es que si en Dos Bocas Guaraní había hecho el gran gasto, entre la posesión, la búsqueda y el desdoble, pero Cerro cuidó el gol de Churín y se llevó el premio mayor, en Sajonia fueron los azulgranas quienes pagaron tributo a su falta de contundencia, ante un Libertad que se refugió a cuidar como sea el gol de Tacuara.

Fue una tendencia en el Mundial de Rusia, recordando que los equipos de amplia posesión terminaron sufriendo y cayendo ante los que se paraban bien atrás y golpeaban en el momento justo, habrá que ver si eso se mantiene en los choques directos de candidatos, como se dio en este arranque.

Leonel Álvarez sabía que no podía repetir el descalabro del estreno ante Sol, y armó un equipo mucho más resguardado y bien parado, en el que desde un principio sobresalió lo de Lucena y Alan Benítez , el uruguayo Rivero se mostró siempre, y Tacuara amenazaba hasta que cumplió con su gol.

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Entre tanto, Jubero se jugó por los mismos que arrancaron frente a Guaraní, teniendo como mérito cierta tenencia del balón que casi siempre fue estéril, ya que hubo una superpoblación de jugadores en pocos metros que anularon espacios y los continuos pases cortos restaron sorpresa a un equipo que solo tuvo dos remates al arco en el período inicial.

En la segunda etapa llegó lo apuntado: Libertad se dedicó a defender la diferencia y le regaló a Cerro balón y campo, circunstancia en que los azulgranas pisaron permanentemente el área gumarela, pero con muy poca claridad, a pesar del ingreso del Pachi Carrizo, de buen estreno.

Da Silva cabeceando todo, Canales a los zapatazos, el Conejo fallando una increíble, Novick con un centro tras otro; así atacó Cerro, así se acorazó Libertad. Logrando el objetivo sin importar mucho las formas, con la famosa frase que dice que estos partidos “hay que ganarlos, antes que jugarlos”; al fin y al cabo, en el vestuario azulgrana hubo una reflexión parecida tras ganar en el Rogelio Livieres.

Marcando una tendencia entre los ambiciosos al menos en este arranque, en el que el defender bien se impuso al atacar mal, ya que en el caso de Cerro parece sobrar un volante de contención, y habrá que ver si Jubero se anima al doble seis Topo-Aguilar, apostando a dos extremos para ser más picantes en ataque.

En Para Uno, el triunfo franjeado estuvo influenciado por un sabor charrúa desde la gran expectativa por el regreso de Ale Silva, que deberá ajustar varios detalles, la sonora y tocante ovación a Orteman y la gran impresión que dejó Viudez. Con un regreso convincente a cargo de Rodrigo Rojas, más la vigencia de Richard Ortiz, como otros puntos salientes de la noche sabatina.

Guaraní sumó otro escollo a este duro inicio de año para Nacional, y en Capiatá se repitió la tendencia, ya que, en un partidazo, Sol buscó por todos lados el triunfo ante un equipo que, al quedar con diez hombres, se dedicó a aguantar el empate, pero terminó gritando victoria con el golazo de Edsson Riveros, ante el desconsuelo azul, que se perdió cinco situaciones claras con el marcador dos a dos.

federico.arias@abc.com.py