06 de Febrero de 2012
Los 75 años de la polca Cerro Porteño
La historia del fútbol está estrechamente vinculada con el folclore, con la música y la poesía. A lo largo de los años, innumerables poetas y músicos encendieron las chispas de su talento y luminosas llamaradas de éxito, cantando al club de sus amores. Músicos ignotos salieron del anonimato con alguna composición futbolera, y famosos compositores acrecentaron su popularidad cantando a clubes, selecciones y campeones.
A esta altura de los acontecimientos, decir que Herminio Giménez ha sido uno de los más grandes creadores del Paraguay suena a perogrullada. Sus obras son universalmente conocidas, y algunas son verdaderos íconos de la música popular paraguaya, como El canto de mi selva, Che trompo arasa o Malvita. Otra, como Cerro Corá, se ha convertido en el segundo Himno Nacional, y muchas más, como Mi oración azul, escrita en recordación de su madre, Lejanía, Fortín Toledo, Korasõ rasy, Che valle Pirajumi, Campesina paraguaya, Canción de esperanza, Canción del arpa dormida, Che noviakuemi, Tupasy Caacupé, Entre do roime, Jeroky popo, Renacerá el Paraguay, Alto Paraná, Neny y Añoro mi pueblo.
Herminio Giménez nació en la compañía Pirayui, de Caballero Pueblo, el 20 de febrero de 1905, en el departamento de Paraguarí. Ya a los 11 años formaba parte de la banda de la Policía de Paraguarí, y dos años después pasó a integrar la Banda de la Policía de la Capital, Su primera creación fue Jasy morotî, escrita poco después de su llegada a Asunción, en 1918.
Más adelante formó parte de la Orquesta del Dr. Atilio Valentino, que fue el primer grupo en grabar un álbum completamente dedicado a la música paraguaya en 1927, contratado para el efecto por la tienda de música Viladesau de Asunción, el sello del disco fue "Guaraní", propiedad de la firma Odeón hasta nuestros días. Durante la Guerra del Chaco, fue director de la banda militar, por lo cual fue condecorado. Cuando asumió el dictador Alfredo Stroessner, fue exiliado en la Argentina, siendo la ciudad de Corrientes el lugar donde más tiempo pasó. Luego de la caída del Stroessner regresó a la patria, donde murió en 1991.
Así como la obra de Herminio Giménez es ampliamente conocida, no son muchos los cerristas de estos años que saben que fue él quien escribió los versos y compuso la música de la famosa polca "Cerro Porteño" que acaba de cumplir 75 años de vigencia. Fue compuesta en setiembre de 1936 en la residencia de una tía de Herminio, doña Benicia Giménez, ubicada en General Díaz Nº 523.
La polca fue estrenada en el teatro Municipal, el 2 de febrero de 1937, durante un festival artístico, para el cual Herminio Giménez había prometido que ofrecería a la hinchada azulgrana "una sorpresa". Y la sorpresa fue la polca, que empezó a sonar con una orquesta de 80 músicos y un coro de 25 voces, ante el delirio de la parcialidad ciclónica. La música fue repetida media docena de veces, y desde el día siguiente se comenzó a corear en las canchas, cada vez que jugaba Cerro.
Unos años más tarde, en 1956, Herminio formó una orquesta de cámara con 20 músicos y un coro de 20 voces, todos del elenco del Teatro Colón de Buenos Aires, para realizar la primera grabación de la polca, en un disco sencillo de 78 rpm. El solista fue el jovencísimo Vitalino Rodríguez Báez, que escogió como nombre artúrico y es conocido desde entonces como Alberto de Luque, a la sazón, a punto de cumplir 17 años...
A esta altura de los acontecimientos, decir que Herminio Giménez ha sido uno de los más grandes creadores del Paraguay suena a perogrullada. Sus obras son universalmente conocidas, y algunas son verdaderos íconos de la música popular paraguaya, como El canto de mi selva, Che trompo arasa o Malvita. Otra, como Cerro Corá, se ha convertido en el segundo Himno Nacional, y muchas más, como Mi oración azul, escrita en recordación de su madre, Lejanía, Fortín Toledo, Korasõ rasy, Che valle Pirajumi, Campesina paraguaya, Canción de esperanza, Canción del arpa dormida, Che noviakuemi, Tupasy Caacupé, Entre do roime, Jeroky popo, Renacerá el Paraguay, Alto Paraná, Neny y Añoro mi pueblo.
Herminio Giménez nació en la compañía Pirayui, de Caballero Pueblo, el 20 de febrero de 1905, en el departamento de Paraguarí. Ya a los 11 años formaba parte de la banda de la Policía de Paraguarí, y dos años después pasó a integrar la Banda de la Policía de la Capital, Su primera creación fue Jasy morotî, escrita poco después de su llegada a Asunción, en 1918.
Más adelante formó parte de la Orquesta del Dr. Atilio Valentino, que fue el primer grupo en grabar un álbum completamente dedicado a la música paraguaya en 1927, contratado para el efecto por la tienda de música Viladesau de Asunción, el sello del disco fue "Guaraní", propiedad de la firma Odeón hasta nuestros días. Durante la Guerra del Chaco, fue director de la banda militar, por lo cual fue condecorado. Cuando asumió el dictador Alfredo Stroessner, fue exiliado en la Argentina, siendo la ciudad de Corrientes el lugar donde más tiempo pasó. Luego de la caída del Stroessner regresó a la patria, donde murió en 1991.
Así como la obra de Herminio Giménez es ampliamente conocida, no son muchos los cerristas de estos años que saben que fue él quien escribió los versos y compuso la música de la famosa polca "Cerro Porteño" que acaba de cumplir 75 años de vigencia. Fue compuesta en setiembre de 1936 en la residencia de una tía de Herminio, doña Benicia Giménez, ubicada en General Díaz Nº 523.
La polca fue estrenada en el teatro Municipal, el 2 de febrero de 1937, durante un festival artístico, para el cual Herminio Giménez había prometido que ofrecería a la hinchada azulgrana "una sorpresa". Y la sorpresa fue la polca, que empezó a sonar con una orquesta de 80 músicos y un coro de 25 voces, ante el delirio de la parcialidad ciclónica. La música fue repetida media docena de veces, y desde el día siguiente se comenzó a corear en las canchas, cada vez que jugaba Cerro.
Unos años más tarde, en 1956, Herminio formó una orquesta de cámara con 20 músicos y un coro de 20 voces, todos del elenco del Teatro Colón de Buenos Aires, para realizar la primera grabación de la polca, en un disco sencillo de 78 rpm. El solista fue el jovencísimo Vitalino Rodríguez Báez, que escogió como nombre artúrico y es conocido desde entonces como Alberto de Luque, a la sazón, a punto de cumplir 17 años...






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