Hay que hacer hincapié, por supuesto, pues apenas estamos queriendo crear un hábito más conveniente. Llevar nuestras propias bolsas es hoy más que mera practicidad sumarnos a un cambio positivo y que está completamente en nuestras posibilidades. Ricos y pobres podemos colaborar y mucho. Pero todavía hay muchos que ni se enteraron de esta disposición mientras que a otros les da igual. En otros países colocan el aviso de la vigencia de esta Ley 5414/15 en las cajas, para que lo recordemos o aprendamos. Todavía somos un pueblo al que le cuesta demasiado desterrar ciertas actitudes; debemos entonces, llevar bolsas de tela o comprar las que venden en los mismos supermercados, también pueden ser cajas, canastas, mochilas o incluso prescindir de las que no son necesarias (nunca entendí la bolsa del pan adentro de otra bolsa, para ir desde la caja hasta el auto).
Fijar algo en la memoria lleva su tiempo, pero hay que querer cumplir con lo que es correcto. Vamos a ver cuánta gente que sale temprano al trabajo y suele volver a la tardecita por el supermercado, recuerda cargar de antemano sus propias bolsas. En otros países se encuentran bolsitas que se hacen diminutas hasta quedar como un monederito y esas se llevan siempre en la cartera e incluso caben en el bolsillo; las personas hacendosas sabrán hacerlas. Y para los que recuerdan otras épocas, lo más común era un lugar fijo en la casa para las bolsas del almacén.
El tema que parece menor es de importancia nacional, nos involucra a todos: debe existir un esfuerzo conjunto entre la municipalidad, la ciudadanía, ministerios, gremios de comerciantes y cadenas comerciales para que esta iniciativa se haga realidad en nuestro país, esto es que percibamos los resultados.
Desde la comunicación sabemos que tal como se propagan ideas proselitistas o de publicidad comercial es perfectamente viable trabajar la conciencia para el bien común.
Idealmente el dinero que se recauda por las bolsitas que se cobran, debería ir a un fondo para la difusión de propaganda ecológica e investigación sobre tecnologías de reciclaje y producción limpias.
Depende cada uno y de todos ir poniéndole punto final al uso las bolsitas no biodegradables.
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