Salud sexual y reproductiva de la mujer

Este artículo tiene 9 años de antigüedad

Días pasados recibimos la noticia de una mujer que tuvo su hijo número veinte. El hecho llamó la atención, además el alumbramiento se produjo en plena vía pública. Pasajeros de un colectivo que pasaba por el lugar bajaron para ayudar a la señora, en su parto.

Cuando le entrevistaron a la mujer, ella contó que vende yuyos en la calle. Vive con su pareja, Eusebio Vera, en una precaria vivienda, en Ypané. De los veinte hijos fallecieron ocho, por lo que sobreviven en total doce criaturas. Cuando le preguntaron a don Eusebio por qué no usaba preservativos, el hombre contestó que a la pareja le gusta tener relaciones “en forma natural”.

Anteriormente, también conocimos el caso de una mujer limpiaparabrisas, con diez hijos de distintos padres, quienes no colaboran en la manutención de los niños. Ella sale a la calle para dar de comer a una prole numerosa.

Estos dos hechos deben hacernos reflexionar sobre distintos puntos. Primero, se nota la ignorancia de las dos mujeres, sobre métodos anticonceptivos y se ve una irresponsabilidad por traer tantos hijos al mundo, en condiciones de extrema pobreza. Ambas madres no tienen recursos para mantener esa cantidad de hijos.

Nos preguntamos qué hacen los organismos del Estado para ayudar a prevenir estos casos. Están los Ministerios de Salud, de la Mujer y otras instituciones que deben informar a las mujeres, de todos los niveles sociales, sobre su salud sexual y reproductiva y sobre la forma de cuidarse para no embarazarse tantas veces si no pueden sostener esos hijos. Es inconcebible que en esta era de la tecnología, en que la información vuela a velocidad increíble, haya todavía mujeres que no saben cómo funciona su cuerpo, especialmente sus días de ovulación y desconozcan los distintos métodos anticonceptivos. Claro, el caso de Cristina y don Eusebio Vera tuvieron veinte hijos por no querer cuidarse. Pero luego son los chicos quienes pagan las consecuencias. Sobreviven en las calles, y no tienen futuro.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Recientemente, celebramos el Día de la Mujer Paraguaya (24 de febrero) y el Día Internacional (8 de marzo). Como siempre, los discursos sobraron sobre diferentes temas. En la realidad, en la calle se percibe otra cosa. La pobreza, la ignorancia, el acoso sexual, la discriminación laboral, la violencia intrafamiliar, la falta de salud y de educación, entre otras cosas, son puntos que deben ser tomados con mayor seriedad por los organismos estatales y por toda la sociedad.

En el plano económico, todos sabemos que somos un país muy rico, pero que la riqueza está mal distribuida. Producimos alimentos para el mundo entero, pero hay sectores de la población que pasan hambre. El 30% de la población vive en extrema pobreza y si los niños están desnutridos no pueden aprender nada en clases. Ahora, los productos de la canasta familiar están por las nubes. Las frutas y las verduras son artículos de lujo, inalcanzables para muchas familias. Todos estos temas tenemos que analizar y encontrar las respuestas para mejorar la calidad de vida de las paraguayas.

blila.gayoso@hotmail.com