Sin respeto para la infancia

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La paz familiar –la que se haya podido lograr en cada hogar– ha sido alterada. ¿Cómo están respondiendo los padres a los niños pequeños sobre el aborto y la homosexualidad (marchas, videos, letreros, programas televisivos picantes fuera del horario del menor, conversaciones de adultos que no se fijan o no les importa que haya menores) Los activistas sobrepasan todo derecho de la infancia a disfrutar fantasías propias de su edad.

Todo este ataque dispone a los padres de diferentes maneras, a algunos agresivos con sus propios hijos si mencionan algo al respecto, otros evasivos, otros crudos. Ambos tienen que saber contestar de acuerdo a la edad del niño. Lamentablemente ya no vivimos otros tiempos en que había temas y horarios bien diferenciados para adultos y niños. Hoy en horario diurno se invita a homosexuales a hablar de sus problemas sexuales, a mujeres que se jactan de vivir de la prostitución, a “filósofos del poliamor”, etc. Y no existe ninguna regulación.

En la misma escuela primaria, en los recreos, ya conversan de temas del mundo sexual, homosexual y bisexual (ya no son los chistes de Jaimito como en nuestra época) que no les corresponde, ni les hace bien.

¿Qué se le contesta a un niño de 4 o 5 años que pregunta: “Mami, ¿qué es el aborto”? ¿Qué pasa con los niños expuestos en la calle o a través de la televisión e internet a ver travestis, transexuales, transgéneros, pedófilos (incluyendo los casos que manchan a la religión), zoófilos?, ¿qué hay si ve alguna mujer como “hombre embarazado”? Sobran ejemplos provocadores en esa cargada mochila de alto contenido sexual que las empresas y organizaciones del caos arrojan sin ningún cargo de conciencia. Ya no basta con el control de los padres, el gobierno, si fuera libre y honesto, tomaría cartas en el asunto sin importarle si cumple o no con los mandatos globales.

La mayoría coincide en que urge educación sexual, pero no en los métodos. Hay un choque entre recuperar o desarrollar los valores morales o el castrar, abortar y consumir anticonceptivos.

El psicoanalista francés André Berge dice que la educación sexual de la infancia reconoce en la familia 3 aspectos: “primero, la información no verbal que consiste en lo que el niño ve directamente y aprende como elemento consuetudinario, las diferencias en el vestido, en la voz, en los hábitos, en las tareas, en el trato, en las formas corporales de niños y grandes, en las características sexuales secundarias; segundo: la información verbal familiar que se traduce en las respuestas concretas a las preguntas que los chicos hacen y que deben expresar la realidad natural en forma veraz, concreta y directa ajustada a la necesidad actual y personal del chico singular, y tercero: la información científica que dota al sujeto de nociones teóricas no personales y que, en consecuencia, pueden obtenerse en la escuela o en el libro”.

Planificar la educación sexual es tarea central de los padres, busquen información, todo está al alcance. La realidad es espantosa pero dejarlos solos es criminal. Fomentemos el diálogo (no el interrogatorio), traduzcamos lo malo en frases y actos constructivos y preventivos. Y no olvidemos además que hay niños que no preguntan, pero están pendientes de nuestros comportamientos, interés y apertura.

lperalta@abc.com.py