Tendencias del trabajo

Este artículo tiene 8 años de antigüedad

Cada año unos sesenta mil jóvenes acaban el bachillerato y por lo menos otros tantos de la misma edad sin bachillerato saltan en su mayoría a la sociedad buscando trabajo. Nuestra sociedad no ofrece empleo para todos por dos causas principales: no hay puestos de trabajo y los jóvenes llegan con insuficiente formación y capacitación. Las empresas buscan entonces trabajadores extranjeros.

El 56% de nuestra población tiene menos de treinta años, consecuentemente es lógico esperar que en los próximos años crezca el número de jóvenes que acrecentará la demanda de trabajo. ¿Lo encontrarán? Hay respuestas que se dan por ciertas: crecerá el desempleo y el tipo de trabajo a realizar será distinto al de ahora.

“El dos de marzo de 1821 en Alcoy (España), un millar de campesinos y jornaleros de pueblos vecinos, que cardaban e hilaban lana en sus casas para la industria textil local asaltan la ciudad reduciendo a cenizas 17 máquinas y otros enseres, actuando en cuadrillas, a plena luz del día, y con las armas en las manos, según relata el Diario del Congreso del 18 de Marzo de 1821. Por perder trabajo, era la mayor manifestación en España, hasta el momento, a principios del siglo XIX”.

Han pasado dos siglos y las crisis que provocan a trabajadores y empresas los descubrimientos científicos, las tecnologías y concretamente la mecanización, la robótica y la inteligencia artificial son mucho más radicales que la de aquellas primerizas máquinas textiles de Alcoy. Ya no se habla de “mano de obra”, porque no son precisamente manos lo que hace falta para el trabajo, sino cerebros, que produzcan conocimientos y sepan trabajar con sofisticadas variedades de inteligencia artificial. De las diez profesiones más demandadas por las empresas actualizadas, ocho son profesiones relacionadas con la producción y comunicación de conocimientos.

Hay signos claros de algunas tendencias que dan pistas para descubrir el futuro del trabajo. Por ejemplo, la economía de servicios es mucho más grande que la economía de bienes. Por eso las profesiones vinculadas a servicios tienen más probabilidades de encontrar trabajo que las profesiones características de la producción de bienes. El desplazamiento de los trabajadores hacia el desempleo pronto será masivo. Hay futurólogos que pronostican que dentro de quinientos años el 90% de la población en edad de trabajo estará en el desempleo. 

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Sin pensar en futuro tan lejano, mirando al futuro próximo y a medio plazo, la importante “MIT Technology Review” afirma que “cada vez hay más empleos en ciencias y tecnologías y están mejor pagados”. Las profesiones relacionadas con ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas, según el Departamento de Empleos de Estados Unidos, representan la tendencia más alta de crecimiento de profesiones hacia el año 2022, más aún, entre las 35 profesiones de mayor crecimiento, las citadas suman 14, prácticamente la mitad.

Hay otras áreas del saber y del trabajo que también crecen en la demanda empresarial. El campo de la “vida” en general y de la vida humana en concreto, con las distintas formas de encarar las biologías, la genética, la neurología, etc…, así como el ámbito de la física cuántica y las ciencias del medio ambiente, ocupan puestos de vanguardia en las posibilidades de trabajo.

Por la brevedad de espacio no pretendo en este artículo ofrecer una opinión definitivamente fundada sobre las profesiones que tienen mayor horizonte de empleo en el futuro próximo y a mediano plazo, pero sí me parece necesario hablar del tema para promover un diálogo que mueva a las instituciones educativas formadoras de profesionales (universidades, institutos superiores, institutos técnico profesionales de tercer nivel) y a los planificadores de educación superior y media a revisar las políticas de formación profesional que estamos desarrollando, ante las presiones que afectan duramente a las profesiones tradicionales y no actualizadas.

La relación entre educación y trabajo es compleja. No se trata de formar hombres y mujeres reducidos a ser una pieza más del aparato productivo, como máquinas humanas que compiten con las de inteligencia artificial, se trata de recurrir a la antropología del trabajo y otras ciencias sobre el ser humano, que ayuden a definir el perfil profundamente humano de los profesionales, que respondan a las exigencias del trabajo futuro.

jmonterotirado@gmail.com