Un tema que todavía no termina

Este artículo tiene 9 años de antigüedad

La reelección presidencial entró en un terreno difuso. Un espacio de escasas certezas.

El Frente Guasu, con el senador Fernando Lugo a la cabeza, parece haberse bajado definitivamente de la iniciativa; mientras que el ala llanista del PLRA prefiere mantenerse distante. Sin esos apoyos no habrá reelección presidencial; eso está claro.

El oficialismo colorado intentó forzar la situación con el oportuno fallo del Tribunal Superior de Justicia Electoral advirtiendo a Lugo que no podría ser candidato en el 2018. Indirectamente indicaban que la única salida era cambiar la Constitución. Pero la maniobra lejos de generar un cambio de postura terminó galvanizando la oposición a la enmienda.

A mitad de semana el Frente Guasu respondió entregando la presidencia de la Comisión Permanente del Congreso a la disidencia colorada. La conveniente ausencia del senador Sixto Pereira terminó consagrando al diputado Ariel Oviedo como presidente. Y para que no hubiera dudas del enojo del Frente Guasu el senador Hugo Richer salió a aclarar que la ausencia de su colega fue una decisión de bloque.

Esa postura del Frente Guasu podría sepultar definitivamente la enmienda constitucional para implementar la reelección presidencial, pero la decisión todavía no está tomada. La ausencia del senador Pereira apenas fue una demostración de fuerza. La devolución del golpe al intento de presionar a Lugo. Fue apenas marcar la cancha.

Ahora viene la discusión de fondo. Cómo avanzar para habilitar las candidaturas para el 2018. El Frente Guasu necesita que el senador Lugo sea el candidato. Para eso tiene dos caminos. Apoyar la enmienda o apostar a llevar su candidatura a riesgo se ser impugnado por la Corte Suprema de Justicia. Creen que esta segunda opción incluso es más segura porque además de dejar de lado a un adversario importante como podría ser el presidente Cartes, se tiene la seguridad de que la candidatura no será objetada. Entienden que la espada del juicio político a cuatro miembros de la máxima instancia judicial que está en manos de la Cámara de Senadores es el mejor reaseguro.

El oficialismo colorado también necesita que Horacio Cartes sea de nuevo candidato presidencial en el 2018. Solo así la actual dirigencia colorada asegura su continuidad. Sin su candidatura los espacios se verán seriamente recortados.

En este esquema de necesidades el ala llanista del Partido Liberal tiene sus propias prioridades. La opción más valida es apoyar la postulación del senador Lugo y quedarse con la candidatura a vicepresidente de la República. Eso deja de lado a su adversario internos, consolidando la posición del movimiento.

Compaginar esta serie de necesidades parece bastante simple, pero hasta ahora el oficialismo colorado no logró convencer a sus eventuales aliados. Las conversaciones siguen, pero el tiempo es cada vez más corto.

En el entorno más cercano del presidente Horacio Cartes no es mal visto que la reelección presidencial finalmente quede archivada. No son pocos los que sostienen que sería la mejor salida para seguir con el proceso de cambio que se inició con su llegada a la presidencia de la República. Sería la forma más fácil de sacarse de encima una partida de dirigentes colorados que hoy incomodan bastante y ubicar en su lugar a los que realmente puedan responder sin fisuras al Gobierno.

Sostienen también que seguir llevando el debate es conveniente para profundizar las diferencias en el Partido Liberal y en los sectores de izquierda.

Con este panorama de necesidades varias e incertidumbre permanente la discusión de la enmienda constitucional promete seguir ocupando buena parte del debate político en los primeros meses del próximo año.

ogomez@abc.com.py