05 de Febrero de 2012
"Ventajeros"
El "boom" de la playa en la ciudad de Encarnación está dando que hablar a propios y extraños. Es, sin dudas, el acontecimiento social, económico y cultural más notorio e impactante de los últimos años, que supera incluso en términos de movimiento de masa humana a los carnavales encarnacenos.
Pero, como un signo trágico de nuestra realidad como país y como ciudad, nunca faltan los "ventajeros" de siempre los "panzones que viajan adentro del carro", en palabras de Atahualpa Yupanqui quienes con el acompañamiento de los estamentos con poder de decisión saben sacar sus beneficios, casi siempre en detrimento del interés general.
Ocurre con los carnavales encarnacenos y la playa San José. En el primer caso, más allá del gran espectáculo que pone a la ciudad en la mira del mundo y en general es una fuente generadora de recursos. A nadie escapa que el negocio grande es para unos pocos, ligados a las empresas beneficiadas con contratos publicitarios, de servicios y de la organización del evento.
Algo similar está sucediendo con la playa San José y la meteórica concesión sin llamado a concurso por parte de la Comuna encarnacena a favor del para estos lares ignoto empresario del espectáculo, Afara Salomón.
El intendente municipal, Juan Schamlko (ANR), le entregó con moño y todo el uso y abuso de un espacio público, construido con dinero del pueblo, para que el empresario, ni corto ni perezoso, convierta el principal sitio de atractivo turístico de la ciudad en una lucrativa romería.
La playa San José, un atractivo turístico del que legítimamente se enorgullecen los encarnacenos, y los paraguayos en general, fue convertida en un mamarracho de banderolas, toldos, chozas, que se van reproduciendo como hongos, en detrimento del espacio destinado al uso y disfrute de los visitantes.
Todo esto acontece ante la mirada complaciente y "distraída" de las autoridades municipales y de la propia EBY, así como de la aletargada y pasiva ciudadanía.
jaroa@abc.com.py
Pero, como un signo trágico de nuestra realidad como país y como ciudad, nunca faltan los "ventajeros" de siempre los "panzones que viajan adentro del carro", en palabras de Atahualpa Yupanqui quienes con el acompañamiento de los estamentos con poder de decisión saben sacar sus beneficios, casi siempre en detrimento del interés general.
Ocurre con los carnavales encarnacenos y la playa San José. En el primer caso, más allá del gran espectáculo que pone a la ciudad en la mira del mundo y en general es una fuente generadora de recursos. A nadie escapa que el negocio grande es para unos pocos, ligados a las empresas beneficiadas con contratos publicitarios, de servicios y de la organización del evento.
Algo similar está sucediendo con la playa San José y la meteórica concesión sin llamado a concurso por parte de la Comuna encarnacena a favor del para estos lares ignoto empresario del espectáculo, Afara Salomón.
El intendente municipal, Juan Schamlko (ANR), le entregó con moño y todo el uso y abuso de un espacio público, construido con dinero del pueblo, para que el empresario, ni corto ni perezoso, convierta el principal sitio de atractivo turístico de la ciudad en una lucrativa romería.
La playa San José, un atractivo turístico del que legítimamente se enorgullecen los encarnacenos, y los paraguayos en general, fue convertida en un mamarracho de banderolas, toldos, chozas, que se van reproduciendo como hongos, en detrimento del espacio destinado al uso y disfrute de los visitantes.
Todo esto acontece ante la mirada complaciente y "distraída" de las autoridades municipales y de la propia EBY, así como de la aletargada y pasiva ciudadanía.
jaroa@abc.com.py






COMENTARIOS