Stroessner asumió en 1954 y la modificada Constitución de 1967 le ponía fecha de vencimiento a su régimen en 1978. La única salida para seguir en el poder era convocar a una Convención Nacional Constituyente para volver a tocar el artículo en cuestión de la Carta Magna. Para 1977 el stronismo tenía que consumar su plan reeleccionista y salió a buscar aliados afines en la oposición.
El Dr. Alfredo Boccia Paz, en su libro “La travesía liberal del desierto”, página 221, recuerda que “en los últimos días de diciembre de 1976 se publicaban en los diarios ABC y La Tribuna, en forma conjunta, dos avisos con textos idénticos firmados por Domingo Laíno y Carlos Levi Ruffinelli. El, hasta hacía poco impensable, anuncio era la convocatoria del PLR y el PL a sus respectivas convenciones ordinarias y extraordinarias para el día 23 de enero de 1977”.
La idea era buscar una unidad entre los dos partidos liberales y sentar una postura de no participar en la Constituyente justamente para no avalar la reelección indefinida del dictador Stroessner.
“Pocos días antes de la fecha prevista, el 18 de enero, se registró una inesperada división al interior del PL. Un grupo de dirigentes encabezados por Fulvio Hugo Celauro y que formaban parte de aquella facción del PLD que se había unido a los Levi, decidió declararse en mayoría del Directorio Central del PL y desconocer el acuerdo de unidad entre este partido y el PLR”, agrega el Dr. Boccia en el texto de su autoría citado más arriba (página 222).
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Pero también en el PLR, cuya presidencia estaba a cargo de Domingo Laíno, se produjo una división durante la elección de nuevos miembros. Un grupo se retiró disgustado y vino hasta el diario ABC Color a manifestar su desacuerdo. Entre ellos estaban el Dr. Justo Pastor Benítez, Dr. Tadeo Centurión, Óscar Bajac (actual ministro de la Corte), Emilio Forestieri (suegro de Salyn Buzarquis), Miguel Ángel Almeida, entre otros, según el archivo de nuestro diario. A este grupo se le denominó folclóricamente “liberales geniolitos”.
Varios intentos se hicieron para lograr la tan ansiada unidad liberal, pero la división le sirvió en bandeja al stronismo. La dictadura necesitaba que algún sector de la oposición avale el llamado a la Convención Nacional Constituyente, previas elecciones. El 2 de marzo de 1977 se instala la magna reunión (ver más arriba facsímil de la tapa del diario ABC Color del 3 de marzo).
Sin oposición, los colorados lograron el 25 de marzo de 1977 vergonzosamente el vitaliciado del Gral. Stroessner. Pero en esta oportunidad modificaron la frase final del Art. 173 de la Constitución. Concluyeron la oración diciendo sin rodeos: “... y podrá ser reelecto”.
Cuarenta años después la historia parece repetirse entre los liberales. Un grupo apoya el plan reeleccionista de un presidente colorado que está decidido a pisotear la Constitución para continuar en el poder.
pguerrero@abc.com.py
