Ovelar consideró que el cartismo y el luguismo no están dimensionando la división que se está generando en la sociedad paraguaya por este tema y las consecuencias que puede acarrear esta “intentona golpista”. Recordó que la misma Constitución habilita a los ciudadanos a la desobediencia civil ante este tipo de situaciones y sostuvo que el ambiente “no está tranquilo” porque se percibe que ambos sectores están “jugados” en sus posiciones.
Señaló que a los lugares donde van los ciudadanos les piden que no permitan la violación de la Constitución. Consultado si se puede dar un escenario como el que se dio en 1999 con el “marzo paraguayo”, Ovelar dijo que espera que no, por el bien de la República, pero advirtió de que “se están dando las condiciones para que no seamos tan optimistas”.
Indicó que a muchos paraguayos les costó la vida darnos un modelo democrático y el peligro de retornar a una tiranía les obliga a hacer lo posible para evitarlo. Consideró que la situación no tiene marcha atrás y se puede generar lo que el futuro se puede ver como el inicio de una tiranía. Sobre la postura del Fernando Lugo, dijo que este le aseguró que no votará a favor de la enmienda pero, paradójicamente, sí lo hará su partido. Apuntó además que el cartismo estaba muerto y quienes lo resucitaron fueron Lugo y el luguismo.
