Los nativos de la etnia Mbya Guaraní viven desde hace varios años en las inmediaciones de la Conmebol, cuyo centro de convenciones albergará la Asamblea General de la OEA.
Ayer, un grupo reducido de nativos aún se encontraba en la zona de obras. Los nativos piden tierras donde vivir y cultivar, pero las autoridades se desentienden de la situación en que se encuentran, que es infrahumana. La droga, el alcohol y la prostitución son parte de su vida cotidiana.
La coordinación nacional del cónclave, presidida por la Cancillería, había tomado contacto con el Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) para buscar una solución a los nativos, pero no se avanzó.
