05 de Diciembre de 2011
Construcción de rutas debe responder a una visión estratégica de Estado
La construcción de infraestructura vial debe responder a una política de Estado, en base a una visión estratégica del desarrollo. Paraguay cometió un error histórico al dejar de lado el asfaltado de la Picada 500, en el Chaco.
La construcción de rutas debe responder a un modelo de desarrollo, en base a una visión estratégica de Estado.
Debido a los recursos limitados del país y el alto costo que representa el asfaltado de caminos, la infraestructura vial es una inversión que no puede estar ajena a un marco geopolítico.
Los países de la región construyen sus caminos en función a proyectos de integración, en procura de acceder a nuevos mercados; al mismo tiempo, la apertura de rutas se convierte en una alternativa de prestación de servicios para los potenciales usuarios.
Paraguay no tiene una visión estratégica en la construcción de caminos y las inversiones responden a intereses políticos coyunturales antes que a necesidades geopolíticas del Estado.
Un ejemplo claro e innegable de esta realidad es el asfaltado de la ruta Transchaco siguiendo el trazado Mcal. Estigarribia - La Patria-Infante Rivarola.
El camino más largo
La administración del Luis Ángel González Macchi tomó la decisión de asfaltar el tramo más largo de la ruta Transchaco, llevando el camino al norte de Mcal. Estigarribia, a La Patria.
El gobierno de Nicanor Duarte Frutos es responsable de la ejecución del proyecto. A pesar de las recomendaciones en contra, Duarte Frutos ratificó el asfaltado que pasa por La Patria.
La pavimentación se realizó a los apurones y el resultado tenemos a la vista: precisamente en el sector de La Patria está destruida. Se gastó una fortuna en el asfaltado y ahora el camino está abandonado.
La Picada 500 ofrecía una serie de ventajas, entre ellas menor distancia para llegar al fortín Infante Rivarola, en la frontera con Bolivia.
La Picada 500 parte de Mcal. Estigarribia y al llegar al Cruce Don Silvio se abre en dos ramales: Infante Rivarola y Pozo Hondo.
La pavimentación habría permitido a nuestro país llegar a dos fronteras invirtiendo en un solo camino.
Técnicos del Ministerio de Obras Públicas alegaron, en aquel momento, que el asfaltado era mejor llevarlo lo más cerca posible de la frontera aunque ello implicara optar por el tramo más largo y costoso.
En realidad, el objetivo fue exclusivamente beneficiar a ganaderos instalados en La Patria, dejando de lado intereses nacionales.
Integración regional
El resultado fue el abandono de Pozo Hondo y un fuerte descrédito de nuestro país, dado que la Picada 500 era nuestra propuesta para el proceso de integración regional.
La ruta Transchaco entre La Patria e Infante Rivarola es de mala calidad y en parte está destruida.
Y el crédito por la ruta seguimos pagando, porque el BID no perdona una cuota.







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