¿De dónde sacó la plata?

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A diario la ciudadanía es testigo de la prosperidad en la que viven varios políticos y privilegiados funcionarios del Estado que amasaron fortuna de la nada al ocupar un cargo público. El senador Víctor Bogado es uno de estos afamados del poder con extraordinarias habilidades en las finanzas. Las históricas denuncias de enriquecimiento ilícito que duermen en los cajones del Poder Judicial registran magistrales progresos del parlamentario, sin una explicación para justificar: ¿de dónde salió la plata?

Una década como blanco de continuos escándalos de corrupción no fue suficiente para que la justicia prospere en aclarar sobre los millonarios bienes adjudicados al senador Víctor Bogado, uno de los “magos” de las finanzas mejor entrenados en el poder.

Como varios políticos, a Bogado se le adjudica un inexplicable progreso, que incluye lujosos departamentos, vehículos de alta gamma, imponentes residencias, casas de descanso, entre que provienen de mágicas y misteriosas fórmulas de la fortuna, que hasta ahora no han sido explicadas a la ciudadanía.

El humilde funcionario de la ex Antelco (hoy Copaco) que se movilizaba en ómnibus y que en su primera Declaración Jurada reportó un ahorro de G. 2.450.000 en 1994, no supo de crisis desde que ingresó a la telefónica estatal y su patrimonio solo iba para arriba. 

Cinco años después la modesta cuenta se había agrandado a varias cuentas en dólares por más de US$ 25.000. De no tener ninguna propiedad saltó a cuatro (La Encarnación, Lambaré, Areguá y Santísima Trinidad) y no consignó ninguno de los valores de los inmuebles. Aparecieron además una flota de cinco vehículos.

En el 2002 era presidente de Conatel, la cuenta en dólares de Bogado subió de US$ 25.136 a US$ 30.136 y aparecía otra en moneda local de G. 204.000.000. La cantidad de inmuebles creció y de los cuatro que había reportado se sumaron dos más en San Bernardino y La Encarnación. 

En el 2004 el senador ya contaba con tres lujosos departamentos en el edificio Asturias. Según su Declaración Jurada, en el 2005 su cuenta en dólares se duplicó ya que su ahorro de US$ 25.136 creció a US$ 56.136. Su cuenta en guaraníes subió de G. 204.000.000 a G. 219.000.000. Sus inmuebles también sumaban más: estaban en La Encarnación, Areguá, Santísima Trinidad, San Bernardino, La Encarnación, La Encarnación y San Roque. Tenía departamentos en los edificios Asturias y Rembrandt, valuados en miles de dólares que él nunca llegó a consignar.

En la sexta declaración jurada que presentó, en el 2006, Víctor Bogado seguía como titular de Diputados. La caja de dólares siguió subiendo, hasta llegar a US$ 58.404, mientras que su cuenta en guaraníes subió escandalosamente de G. 219.000.000 a G. 455.000.000 sin que se registrara ninguna visibilidad de negocio alguno, salvo su salario como diputado.

“Probame”, respondió Bogado al ser consultado sobre la fortuna que se le atribuye en denuncias periodísticas. Añadió: “No vas a probar nunca, no tengo”.