La propuesta fue presentada y defendida por el diputado liberal Édgar Acosta (proyectista), en un ambiente dividido y polarizado entre grupos antagónicos. El legislador negó que su proyecto sea “populista” y dijo que buscará consensuar una iniciativa que no incluya la “masificación” ni la “discriminación”.
Escribanos habilitados con registros notariales urgieron el rechazo del proyecto. Advirtieron que la eliminación del concurso de oposición al que llama la Corte Suprema generará un caos jurídico. Destacaron que cumplen una función pública delegada por el Estado y por ende debe mantener el control de excelencia. Actualmente existen unos 1.200 registros notariales certificados en todo el país.
Por otro lado, escribanos graduados pero sin registro notarial, pidieron liberar el ejercicio. Señalaron que 190 localidades no tienen escribanos y en 62 el servicio es monopolizado.
Agregaron que esto se suma el abandono del servicio en varias comunidades del interior porque los escribanos habilitados solo quieren trabajar en las principales ciudades del país. Indicaron que esto se da principalmente en Alto Paraná y Guairá.
El proyecto de ley “Que modifica el Código de Organización Judicial” actualmente se encuentra en estudio en comisiones legislativas y no se tiene fecha de análisis ante el pleno.