CIUDAD DEL ESTE (Magdalena Benítez, Raúl González y Diego Colmán, enviados especiales). Con total hermetismo, indagan sobre las denuncias existentes sobre los supuestos malos manejos del obispo local.
En el primer día que los enviados del papa Francisco dedicaron a recabar informes sobre el manejo de la diócesis local, el cardenal Santos Abril y Castelló, quien llegó el domingo al país, se reunió ayer a tempranas horas con el obispo Rogelio Livieres Plano en la sede del obispado de Ciudad del Este, sin trascender detalles de lo tratado. El encuentro duró más de tres horas, y luego Santos Abril se tomó su tiempo para entrevistar por separado a los integrantes del Consejo Presbiteral. Ya entrada la noche, dicho trabajo continuaba.
En un principio anunciaron que la reunión sería en el salón donde habitualmente se reúne el Consejo, e incluso los responsables del área de Prensa del Obispado invitaron a los periodistas a esperar cerca del lugar. Sin embargo, el cardenal decidió hacer entrevistas individuales con los sacerdotes que cumplen la función de decano en las parroquias.
Tal como ocurrió el lunes, día en que llegaron los enviados papales a la capital altoparanaense, el vicario general de la diócesis y acusado de pedofilia en EE.UU., el argentino Carlos Urrutigoity, no fue visto por el obispado. Quien sí estuvo en todo momento por el sitio fue el sacerdote Daniel Silvera, vicario pastoral diocesano, denunciado por supuestamente tener un hijo con una catequista del barrio Remansito. Silvera incluso se tomó una fotografía grupal con el cardenal Santos Abril y Castelló, quien se retiró del obispado después del mediodía y retornó hacia las 16:00.
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Por otro lado, monseñor Milton Luis Tróccoli, obispo auxiliar de Montevideo (Uruguay), el otro enviado papal, mantuvo encuentros y recabó documentos en el Seminario Mayor San José. En horas de la mañana se reunió con el rector de la institución, Víctor Sequeira, y con los formadores de los aspirantes a sacerdote.
Un seminarista, que se identificó como Jorge Corvalán, indicó que la entrada a la prensa estaba prohibida e incluso dijo que no estaba permitido tomar fotografías del edificio del seminario.
El cardenal se reunirá hoy a las 09:00 con superiores y formadores del seminario y a las 11:00 visitará el seminario San Ireneo. A la tarde irá a dos parroquias, una la de Virgen de Fátima. Según fuentes, los enviados se reunirán mañana con sacerdotes y laicos que tuvieron problemas con Livieres Plano. También mañana, a las 18:00, habrá misa oficiada por Santos Abril en la catedral.
Por su parte, el representante de los laicos, Javier Miranda, anunció que mañana a las 17:00 harán una concentración frente al obispado, durante la cual se leerá una carta de agradecimiento al Papa por la revisión en la diócesis de Ciudad del Este, que abarca Alto Paraná y Canindeyú. Añadió que los laicos descontentos con la gestión de Livieres Plano no participarán de la misa de mañana “porque el papa Francisco debe saber que en la diócesis de Ciudad del Este hay una división causada por el obispo”.
Livieres Plano descalifica las denuncias de Miranda y el grupo de laicos que lo apoya. Asegura el obispo que Miranda no representa a nadie y asegura que sus denuncias son infundadas.
Itaipú donó 300.000 dólares y un teatro a la diócesis de Ciudad del Este, que aseguró en un comunicado –emitido ante la visita de los enviados del Santo Padre– que usó ese dinero para mantener su nuevo seminario, que atiende a unas 200 personas.
La entrega fue al inicio del episcopado de Livieres, en 2004, según dijeron a EFE el portavoz de prensa de la diócesis de Ciudad del Este, el padre David Sánchez, y un portavoz de Itaipú, mientras que el teatro, valorado en US$ 1,5 millones, fue cedido el año pasado, según los registros, agrega EFE.
