18 de Mayo de 2011
Grupos criminales operan desde Paraguay, denuncian
RIO DE JANEIRO (EFE).
Las principales organizaciones criminales brasileñas "abrieron oficinas " en Paraguay para poder operar directamente desde el país que abastece de armas y drogas a Brasil, aseguró el agregado de policía en la embajada brasileña en Asunción, Antonio Carlos dos Santos, en entrevista a un diario."Las grandes organizaciones criminales vieron que tenían que tener representantes dentro del país productor, o por lo menos en el territorio por donde transitan las drogas y las armas, que es el caso de Paraguay " , afirmó Dos Santos, comisario de la Policía Federal brasileña, en entrevista publicada ayer por el diario Folha de São Paulo.
Según el comisario, que se desempeña como agregado en la embajada en Asunción desde 2009, tanto el Primer Comando de Capital (PCC) como el Comando Vermelho (Comando Rojo) instalaron bases en Paraguay y se asociaron a grupos criminales locales para eliminar los intermediarios en el tráfico de armas y drogas.
El PCC es la principal organización criminal del estado de São Paulo y el Comando Vermelho controla el tráfico de drogas en la mayoría de las favelas de Río de Janeiro.
"El PCC está en la región de Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá. El Comando Vermelho está más abajo, en la región de Capitán Bado. El 90 por ciento de los arrestados hoy en Pedro Juan es del PCC. Así se comienza a percibir una oficina del crimen organizado de ellos allí, una base logística para el abastecimiento".
"Ellos comenzaron a organizarse en los últimos años para eliminar los intermediarios y comandar toda la parte del tráfico al por mayor. Dejaron de ser simples consumidores, compradores y distribuidores de las drogas en Brasil para ser los dueños del mercado", dijo Dos Santos.
El agregado policial considera que Paraguay es un "campo fértil " para los grupos criminales ya que las características geográficas del país dificultan los esfuerzos del gobierno de Asunción para combatir la delincuencia.
"Si yo fuera criminal y estuviese buscando un lugar para trabajar, entre comillas, iría para un lugar con poca policía, en donde mis posibilidades de ser arrestado sean pequeñas, en donde pueda tener gran movilidad y que esté cerca de mi mercado consumidor. Es Paraguay ", dijo.
El Gobierno de "Paraguay tiene la intención de combatirlos, pero las características geográficas facilitan (la acción de) los narcotraficantes. Ellos adoptaron Paraguay como uno de los mejores locales para instalar sus oficinas. Hay facilidad y corrupción policial como en cualquier lugar", manifestó.
El agregado policial aclaró que pese a las bases instaladas por las organizaciones brasileñas en Paraguay, no se puede decir que ese país sea una sucursal del crimen organizado brasileño debido a que se puede dar la falsa impresión de que las autoridades paraguayas no están colaborando en el combate al crimen.
Dos Santos defendió un aumento de los recursos brasileños para ayudar a combatir el crimen en Paraguay y la firma de un acuerdo de cooperación que facilite el intercambio de informaciones y reduzca la burocracia que dificulta una acción conjunta más efectiva.
Agregó que los recortes presupuestarios del Gobierno brasileño perjudicaron el combate al crimen en la frontera y que la policía carece de recursos para sus acciones de erradicación de plantaciones de marihuana y hasta para el combustible de los helicópteros.
Según el comisario, que se desempeña como agregado en la embajada en Asunción desde 2009, tanto el Primer Comando de Capital (PCC) como el Comando Vermelho (Comando Rojo) instalaron bases en Paraguay y se asociaron a grupos criminales locales para eliminar los intermediarios en el tráfico de armas y drogas.
El PCC es la principal organización criminal del estado de São Paulo y el Comando Vermelho controla el tráfico de drogas en la mayoría de las favelas de Río de Janeiro.
"El PCC está en la región de Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá. El Comando Vermelho está más abajo, en la región de Capitán Bado. El 90 por ciento de los arrestados hoy en Pedro Juan es del PCC. Así se comienza a percibir una oficina del crimen organizado de ellos allí, una base logística para el abastecimiento".
"Ellos comenzaron a organizarse en los últimos años para eliminar los intermediarios y comandar toda la parte del tráfico al por mayor. Dejaron de ser simples consumidores, compradores y distribuidores de las drogas en Brasil para ser los dueños del mercado", dijo Dos Santos.
El agregado policial considera que Paraguay es un "campo fértil " para los grupos criminales ya que las características geográficas del país dificultan los esfuerzos del gobierno de Asunción para combatir la delincuencia.
"Si yo fuera criminal y estuviese buscando un lugar para trabajar, entre comillas, iría para un lugar con poca policía, en donde mis posibilidades de ser arrestado sean pequeñas, en donde pueda tener gran movilidad y que esté cerca de mi mercado consumidor. Es Paraguay ", dijo.
El Gobierno de "Paraguay tiene la intención de combatirlos, pero las características geográficas facilitan (la acción de) los narcotraficantes. Ellos adoptaron Paraguay como uno de los mejores locales para instalar sus oficinas. Hay facilidad y corrupción policial como en cualquier lugar", manifestó.
El agregado policial aclaró que pese a las bases instaladas por las organizaciones brasileñas en Paraguay, no se puede decir que ese país sea una sucursal del crimen organizado brasileño debido a que se puede dar la falsa impresión de que las autoridades paraguayas no están colaborando en el combate al crimen.
Dos Santos defendió un aumento de los recursos brasileños para ayudar a combatir el crimen en Paraguay y la firma de un acuerdo de cooperación que facilite el intercambio de informaciones y reduzca la burocracia que dificulta una acción conjunta más efectiva.
Agregó que los recortes presupuestarios del Gobierno brasileño perjudicaron el combate al crimen en la frontera y que la policía carece de recursos para sus acciones de erradicación de plantaciones de marihuana y hasta para el combustible de los helicópteros.





COMENTARIOS