“Lo que pasa es que no tomen como una crítica a ustedes (periodistas), en Colombia mueren de un sopetón 18 a 20 personas en una explosión, acá mueren dos, es normal. Nosotros estamos en riesgo los uniformados de morir en algún momento, como todas las personas al salir de las rutas corremos riesgos. Aquella zona es mucho, es una zona diferente ”, manifestó ayer el comandante de las Fuerzas Militares (FF.MM.), general de Ejército Luis Gonzaga Garcete Espínola.
Fue al ser consultado sobre la ejecución ocurrida el domingo pasado a los suboficiales Adalberto Candia Sanabria (44) y Egidio Ramón Chávez (32), en una emboscada en una zona dominada por narcos, entre San Pedro y Amambay. Tanto el ministro del Interior, Francisco de Vargas, como el comandante de la Policía, Críspulo Sotelo, dijeron ayer que fue el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que mantiene secuestrado hace más de un año al agente Edelio Morínigo (26).
El comandante de las FF.MM. refirió tras concluir la jornada del presidente Horacio Cartes en el Comando en Jefe, que sienten mucha congoja por el asesinato de los policías y por sus familiares. Garcete aseveró que nunca se puede subestimar al EPP, lo cual está visto, que pueden generar violencia.
Descuido
Para el general Garcete, el hecho fue un descuido y lo atribuye a un error humano. Consultado si considera que el EPP se está desplazando de zona, respondió que es la visión que tienen. Requerido qué medidas se adoptarán, dijo “precautelar y ser más cautelosos. Solamente diría en honor a la realidad, de que existieron errores humanos seguramente”, manifestó el comandante de las FF.MM.
