Los ministros de la Corte, sobre todo cuando en marzo de cada año asume el nuevo presidente y sus dos vicepresidentes, prometen combatir la morosidad en los procesos. Sin embargo, el problema cada vez es más grave en la administración de justicia y eso quedó demostrado mediante una auditoría ordenada por la propia máxima instancia.
Empero, pese el resultado de la auditoría que identifica a los juzgados y jueces responsables, los ministros no tomaron ninguna medida contra los mismos. Ni siquiera llamaron la atención a los magistrados que no dictan sentencia en el plazo establecido en la ley.
Por otro lado, el alto tribunal, tampoco es capaz de poner fin a las dilaciones en los procesos, especialmente a las chicanas promovidas por los políticos, narcotraficantes y otros peces gordos enjuiciados. No se sanciona a nadie.