El pedido fue formulado a la binacional en el marco del convenio firmado por ambas instituciones el 18 de diciembre de 2015. Lo llamativo del caso es que la nota fue redactada por el actual comandante interino de la Policía, comisario general Luis Carlos Rojas Ortiz, un día después de la sesión en la cual 25 senadores aprobaron de manera ilegal el cambio de reglamento para abrir el camino a la presentación del pedido de enmienda constitucional.
Esto hace suponer que la Policía ya se estaba preparando para repeler los posibles disturbios teniendo en cuenta la cantidad de municiones solicitadas.
Según datos recabados de fuentes policiales, entre la noche del 31 de marzo y madrugada del 1 de abril, los cascos azules utilizaron cerca de 6.000 cartuchos con balines de goma y actualmente se encuentran prácticamente desabastecidos de municiones por lo que si se llegaran a producir nuevos incidentes no tendrían suficiente capacidad de reacción. Lo que llama la atención es que pese a haberse confeccionado la nota el miércoles 29 de marzo, recién se haya dado entrada a la misma ayer lunes 3 de abril. (Ver facsímil)
Consultadas al respecto, las autoridades de la binacional informaron que se dará trámite al pedido como corresponde. “Esta no es la primera vez que se presenta una solicitud de este tipo. De hecho el convenio contempla la provisión de equipos como chalecos antibalas, armas y municiones”, explicó Carlos Filippi, asesor de Comunicación Social de la EBY. Asimismo, el funcionario aclaró que la binacional ya no se puede hacer responsable por el uso que la Policía Nacional hace de esos equipamientos.
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“El uso ya no es responsabilidad de la EBY. Nosotros somos una empresa que cumple con lo firmado en el marco de un convenio de bien público”, indicó.
Los recursos destinados para este tipo de convenios provienen de los cuestionados “fondos sociales” de la entidad, los cuales no están contemplados en el Tratado de Yacyretá. En la EBY argumentan que son producto del “ahorro” por gastos superfluos que representan alrededor de US$ 2 millones por año y que en cinco años suman US$ 10 millones.
