12 de Diciembre de 2011
Paraguay ignora potencial de los mercados de los países andinos
Paraguay realiza muy pocos esfuerzos por ingresar a los mercados de países andinos. Nuestra presencia en la región es meramente simbólica, exceptuando en Bolivia donde los productos nacionales tienen muy buena aceptación.
Los peruanos son grandes consumidores de menudencia vacuna, producto que importan en buena medida de Argentina.
El norte de Chile es un desierto. La producción de alimentos se "alimenta" de alguno que otro oasis pero en cantidades tan reducidas que no pueden satisfacer las necesidades de la población.
La provisión de alimentos se realiza desde el centro del país, lo cual significa recorrer 1.800 kilómetros para llegar a sitios como Calama, Iquique o Pica.
Así como los alimentos deben llegar desde puntos tan alejados, lo mismo sucede con medicamentos y otros rubros.
Estamos citando ejemplos muy concretos de rubros en los cuales Paraguay puede competir, en calidad y precio; sin embargo, salvo la carne en Chile, nuestra presencia en los mercados andinos es muy reducida.
Mirar al Pacífico
En Paraguay, la mirada al Pacífico se asocia con los puertos que pueden utilizarse para llegar a China y al mercado asiático. Esta visión es equivocada: nuestro país no tiene productos exportables para tales mercados, en cambio sí puede pelear por ganar nuevos mercados regionales, como es el caso de los países andinos.
El objetivo estratégico de Paraguay debe ser romper la dependencia de Argentina y Brasil, países con los cuales tenemos un mercado competitivo dado que la producción es bastante parecida en su oferta.
Pensar en los volúmenes actuales de exportación a Argentina y Brasil es absurdo, a corto plazo; pero sí es posible generar ingresos que aumenten nuestra oferta exportable rompiendo los chantajes y abusos de nuestros principales socios del Mercosur.
Iquique (Chile) y Arequipa (Perú) se encuentran a dos días de Asunción. Si Bolivia llega a asfaltar el camino que une la ciudad de Uyuni con el Hito 60, en la frontera con Chile, estaremos en posición de acortar distancia al norte de Chile.
Infraestructura vial
A pesar de la importancia que tiene el mercado boliviano en nuestra economía (es uno de los pocos donde registramos superávit), los caminos que nos conducen a Bolivia son un desastre.
Para empezar, la ruta Transchaco, en el tramo La Patria, está destruida. El asfaltado que se construyó no sirve para nada, desapareció.
Así y todo, el tráfico con dirección a Bolivia no cesa; los productos tienen que salir igual. El problema es la desatención del Estado paraguayo por mantener una red vial adecuada que permita al país enfrentar su mediterraneidad.
El Pacífico está muy cerca, bastan dos días para llegar a sus puertos.






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