Uno de los proyectos se llama sistema Proteger, que costaría alrededor de 5.000 millones de dólares, y apunta a proteger el 56% de la matriz energética del país, dijo el jefe del proyecto, general José Iasbech, al diario O Estado de São Paulo.
La publicación sugirió que el plan apuntará también para el control interno, ya que el sistema Proteger deberá evitar protestas de movimientos sociales afectados por las hidroeléctricas que construye el Gobierno en todo Brasil, con la Amazonia como foco. El proyecto es para ser instalado dentro de los próximos 12 años, y el plan piloto será desplegado en la central hidroeléctrica paraguayo brasileña de Itaipú, en las líneas de transmisión ubicadas cerca de la Triple Frontera con Argentina y Paraguay y refinerías de São Paulo y Río de Janeiro. También incluirá las centrales atómicas de Angra dos Reis, sur de Río de Janeiro.