Actualmente no se cobra este tipo de arancel y toda la industria del tabaco recibe un impuesto selectivo al consumo (ISC) del 18%.
Masi indicó que su proyecto “de aporte compensatorio a la salud” busca cubrir el daño de la industria tabacalera.
Señaló que la recaudación sería de entre US$ 700 a 800 millones de los cuales un 40% se destinará a un Fondo Nacional de Salud; un 25% a la adquisición de medicamentos; un 10% a un fondo solidario y el 20% al Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI) y el resto (5%) a las campañas de control de adicciones y otras instituciones.
“Será una especie de Fonacide de la salud”, manifestó la legisladora opositora. Este nuevo intento de fijar aranceles a la industria tabacalera recién sería tratado en marzo próximo, al término del receso.
“Estamos presentando proyectos creyendo que se van a estudiar todos los que tengan que ver con modificaciones tributarias y con ingresos, en marzo. Presentamos ahora ya porque supuestamente Hacienda está compilando los diferentes proyectos que existen, de diferentes sectores, y nosotros, de hecho, vamos a pedir estar en la mesa de salud”, expresó Masi.