La Cámara de Senadores sancionó ayer, y remitió al Poder Ejecutivo para su promulgación o veto, una ley que busca regular la activación del servicio de telefonía móvil en todo el país, tanto para los nuevos usuarios como para los que ya cuentan una línea.
El proyecto original había sido presentado por el diputado Walter Harms (ANR), pero el texto no planteaba multas. La versión del Senado fue ratificada en la víspera en una ajustada votación, cuyo conteo se realizó varias veces luego de un cuarto intermedio, para que las bancadas pudieran “negociar” con los parlamentarios que se necesitaban para reunir 23 votos mínimos.
Fernando Silva Facetti (PLRA) señaló que la ley busca proteger la identidad de los clientes.
El artículo N° 5 de la ley obliga al usuario que busca activar una nueva línea, a completar un formulario que además de los datos personales debe contener su firma y la impresión dactilar. Igualmente, el agente de venta deberá firmar el documento y dejar su propia huella digital.
La ley planteada también prohíbe a las telefonías a activar el servicio sin dicha exigencia y obliga a dichas empresas a cancelar en forma inmediata todas las líneas de telefonía móvil cuyos titulares no hubieran dado cumplimiento a las exigencias.
Millones de usuarios
Entre otros puntos, el proyecto de ley también obliga a todos los titulares de telefonía móvil del país a acudir a renovar estos contratos en los próximos 12 meses, en forma gratuita, según el nuevo procedimiento indicado.
En caso de incumplimiento, la ley establece que la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) podrá realizar un sumario administrativo y aplicar multas de 100 a 1.000 salarios mínimos, es decir entre 204.000.000 y 2.041 millones de guaraníes.
Según proyectistas, la ley busca evitar renovaciones automáticas y unilaterales de la telefonías así como impedir asaltos, entre otros.