–¿Por qué quieren cambiar a los miembros de la Corte?
–Porque consideramos que esta Corte está haciendo abuso de poder al autoconfirmarse en sus cargos, pero sobre todo porque es un clamor de la sociedad. ¿Acaso hay que guardar silencio cuando liberan narcotraficantes descubiertos con 100 kilos de cocaína? ¿Acaso su propio periódico no gasta páginas y páginas todos los días para denunciar a Víctor Núñez y a otros por enriquecimiento ilícito? ¿Por qué quieren desconocer las sanciones del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados a los jueces sumariados por hechos irregulares? Quieren ser juez y parte. Su propio diario publica en estos días una encuesta que dice que el 72% de la gente aprueba lo que acaba de resolver el Senado. A lo mejor, ABC redujo ese porcentaje, porque yo estoy convencido de que el 90% de la población está de acuerdo con lo que hicimos (ironiza).
–Son acusados de atentar contra la institucionalidad...
–Son infundios, y manifestaciones de ignorancia en otros casos. Nadie puede objetar que es una medida que produce simpatía en la población que viene exteriorizando su rechazo total a los ministros de la Corte. Es falso de toda falsedad que hayamos atropellado la Constitución y las leyes y que tengamos la intención de desestabilizar o de suspender las elecciones y montarnos en el poder a la fuerza. El Senado obró igual como obra desde el 99 en esta materia. Yo le pido a los colegas abogados y a la opinión pública que recurran a los documentos del Congreso, al diario de sesiones. Están digitalizados.
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–¿Qué quiere demostrar?
–Recomiendo que lean la exposición del senador (liberal Juan Manuel) Benítez Florentín, del 5 de noviembre del 99 que sirvió de base para que el Senado fijara como tesis oficial que los ministros no son inamovibles en el primer periodo de sus funciones de cinco años de duración. Los ministros necesitan ser confirmados y la confirmación es deber y función de la Cámara de Senadores. Desde entonces, se ha venido aplicando en forma pacífica y reiterada. El debate se reprisó el 29 de julio de 2004, el 5 de mayo de 2005. Una resolución del 17 de mayo de 2007 de la Corte Suprema de Justicia, la número 113, firmada por sus miembros, declaró que los ministros de la Corte son magistrados. El fundamento lo brindó José Altamirano. El actual ministro Víctor Núñez adhirió a la tesis, también el ministro Garay. Los jueces de la Corte son jueces. La diferencia (con los ministros) es de rango, no de naturaleza. Son todos magistrados. Si dice la Corte que son magistrados, se les aplica el artículo 252. No son inamovibles.
–Galaverna dijo que es conspiración para retener el poder...
–¿Por qué Galaverna no dijo lo mismo en la sesión del 5 de mayo de 2005? ¿Por qué dijo todo lo contrario en 1999? Le recomiendo a su diario que publique los debates de 1999 y de 2005, para que la gente tenga una idea clara de los hechos.
–Esta no es la forma de destitución dicen los juristas que apoyan a la Corte y a los colorados...
–Pero nosotros no los destituimos. Lo que hicimos fue no confirmarlos. Destituir es una cosa y no confirmar es otra.
–No confirmar implica o, va de suyo la destitución...
–El artículo 259, segundo párrafo, dice: “Los magistrados que fuesen confirmados por dos periodos siguientes al de su elección adquirirán la inmovilidad hasta el límite de edad establecido para los ministros de la Corte.
–Se sospecha que esta es una alianza para evitar que el Partido Colorado vuelva al poder...
–Hay miles de cosas que le pueden criticar a Lugo, ¡pero él no tiene vela en este entierro, le puedo asegurar! Lo que pasa es que un sector oportunista de la oposición colorada y cierta prensa como ABC cuyo director le tiene tirria visceral al presidente Lugo, le adjudican todo lo que ocurre acá. Le invito a su director que recurra a su archivo, o que recurra al diario de sesiones del 5 de noviembre del 99, que transcriba las expresiones del señor (Juan Carlos) Galaverna y que publique la resolución de la Corte Suprema de 2007.
–Dice que ustedes quieren romper el orden...
–Quién lo dice (sonríe). Galaverna firmó la resolución que confirmó a unos y no confirmó a otros en el 99. ¿Por qué eso no fue entonces un atentado contra la democracia? Porque le convenía.
–¿Qué dice ante la sospecha de que se quieren alzar con el control de las instituciones para instaurar un régimen marxista?
–¡Pero dígale al director de su periódico que cambie de editorialista; es un irresponsable! (por el comentario editorial de ayer: “Otro golpe de Lugo al sistema republicano”) Que vaya y revise el archivo de su periódico. Las consecuencias están acá. (muestra). El 5 de noviembre (de 1999) se confirma como ministros a Rienzi, Lezcano Claude, Ayala Pavón, Sapena Brugada, y no se confirma a Irala Burgos, Paredes y Sosa... Después está otra resolución del 5 de marzo de 2004, otra del 5 de mayo de 2005. El 6 de mayo, al día siguiente, el Ejecutivo (Duarte Frutos) da su acuerdo de confirmación para el ministro Wildo Rienzi, y siguen otras fechas, el 21 de noviembre de 2006... No pueden desconocer estos documentos.
–¿Qué dice ante la acusación de que es un pacto para repartirse la Corte entre ustedes?
–Pero no es cierto. Es falso. No tienen argumento. Me parece bien que quieran desprestigiar al Gobierno, pero busquen algo más consistente, no disparates...
–Los colorados ya involucraron también a Oviedo, que es una maquinación de Lino Oviedo...
–(se ríe) Ahora me van a venir con que los luguistas son oviedistas, que los liberales somos oviedistas y los patriaqueridistas. ¡Dios mío! ¡Inventen otra cosa más verosímil por favor! Hoy van más lejos. Nos tratan de agentes del marxismo, que estamos en un enjuague con los oviedistas, que ya nos repartimos todos los cargos con los de Patria Querida. Esta cantidad de inexactitudes, lo único que hace es alienar a la gente. Tengan más compasión, un poco más de respeto por la racionalidad. Discutamos sobre hechos, no suposiciones.
–El hecho es que la Corte no admite. Núñez dijo que ustedes están cometiendo delito...
–No tiene ninguna enjundia su razonamiento jurídico. Un día dice una cosa y otro día otra, pobrecito. Le demuestro (lee): “revisten la calidad de magistrados miembros de tribunales y juzgados... junto con los ministros de la Corte”. Ahí está la firma de Núñez...
–¿Cuál es el siguiente paso?
–Ya se comunicó al Consejo de la Magistratura. El Consejo debe publicar los edictos para llamar a concurso y seleccionar la terna.
–¿En cuánto tiempo se podría tener a los siete seleccionados?
–No tengo en mente los plazos. Me imagino que debe ser tres meses más o menos.
–¿En 3 o 4 meses ya se puede tener a los reemplazantes?
- Aproximadamente.
–¿Y qué pasa si los ministros se resisten a abandonar?
–Van a tener que ser removidos por la fuerza pública, aunque no creo que eso suceda.
–¿En el Consejo hay mayoría para llevar adelante el proceso?
–No sé. No hice lobby con nadie. Se supone que el Consejo va a llevar adelante la resolución.
–¿Qué pasa si desobedecen?
–Yo creo que nosotros ya hicimos bastante. La sociedad está de acuerdo que se vayan. Inclusive veo que la propia presidenta del Partido Colorado tiene una posición razonable y que está dispuesta a conversar. Leí que un exsenador (Marciano Torales) dijo que por poco no hizo hurras cuando se enteró, pero cuestiona el procedimiento. Fíjese lo que dice. “Tengo pruebas fehacientes y suficientes del accionar de Víctor Núñez al margen de la Constitución y la ley”. ¿Por qué si tiene pruebas suficientes no va a su partido y presenta un pedido de juicio político contra Núñez?
–El presidente de la Cámara de Diputados, Bogado, también habla de “golpe institucional”.
–Lo que pasa es que Bogado toca de oído. Ojalá convoque a una sesión para que la plenaria de Diputados le ilustre el tema.
–En este tema, nadie come ni deja comer, como el perro del hortelano...
–Más que el perro del hortelano, los que impiden los cambios son como una especie de ópera bufa italiana, como Rigoletto que dice: “La donna e mobile, qual piuma al vento, muta d’accento, e di pensiero...”. Estos parlamentarios son muy volubles, son cambiantes como la pluma al viento, que cambia de humor y de ideas, un día dice una cosa y otro día otra...
–Núñez dijo que ya mandó notas de denuncia a la OEA, a organismos internacionales...
–¡Le puede mandar la nota al papa Benedicto XVI si quiere! ¡Si puede comunicarse con el más allá, que le mande la nota a San Pedro!
–¿Estamos a las puertas de una crisis de poderes?
–¿Por qué debería haber, si desde el 99 se viene aplicando? La crisis es de la Corte, del Poder Judicial y su círculo de influencia, que ha cometido actos que indignan a la sociedad. Se le señala por haber liberado narcotraficantes, por la impunidad de los ladrones de guantes blancos, por la celeridad asombrosa en que se libera a los bandidos.
Este Poder Judicial está totalmente desprestigiado ante la sociedad. No tiene autoridad moral, autoridad política, autoridad jurídica. No puede tener desde luego cuando abusa del derecho, cuando sus miembros se designan a sí mismos. Los que dan el golpe son ellos, y dan todo tipo de golpes: institucionales y golpes económicos también, como se comenta tan insistentemente.
–¿Qué le sugiere la presencia de los ministros en la casa de Lilian Samaniego?
–Eso sí que es atentar contra la institucionalidad y prestarse al juego de los políticos. Y después dicen que son independientes de los políticos. ¿Qué altura moral pueden tener después de reunirse clandestinamente con senadores de un partido político? Se pasan reprochándonos a nosotros y terminan pidiendo socorro a los políticos amigos. El desquicio moral que tiene la justicia es lamentable.
La definición de nuestra democracia en su artículo primero, es que tenemos una democracia representativa, participativa y pluralista. Entonces el pluralismo es todo lo contrario al corporativismo. El pluralismo no quiere que en ningún ámbito de la sociedad existan centros hegemónicos de poder. Lo que queremos terminar es el corporativismo fascista, contrario a la democracia moderna.
