SANTA ROSA, Misiones (Rafael Marcial Montiel, corresponsal).Constantino Coronel (83), figura emblemática de las Ligas Agrarias Cristianas, señaló que tras la caída de Stroessner, en estos 25 años de apertura, se intentó establecer la democracia, pero aún no se logró. Se tiene que democratizar los bienes, la salud, educación, trabajo y todo lo que involucra al ser humano para cumplir sus responsabilidades; participar y gozar de los derechos ciudadanos, indicó la víctima de la dictadura.
El líder campesino dijo que como perseguido político fue acribillado, esposado y torturado por Pastor Coronel en el Departamento de Investigaciones. Además estuvo 5 años en la cárcel de Emboscada y 10 años en el exilio. Explicó que la raíz de las Ligas Agrarias es la conciencia, además de la búsqueda de solución a los problemas de salud, educación, economía y política.
Señaló que sobre estos cuatro proyectos empezaron las Ligas Agrarias a crear conciencia, en las décadas del 50, 60 y 70 cuando los campesinos eran atropellados en su dignidad.
Resaltó que la organización nació en el paraje del Tova’i, situado en el límite entre Santa Rosa y Santa María de las Misiones. El 21 de septiembre de 1960 se hizo el primer congreso, en la parroquia de Santa Rosa, Misiones, siendo párroco el padre Francisco Ayala (S.J.).
Aquí nació las Ligas Agrarias Cristianas (LAC) a nivel distrital; luego en 1962 la Federación Regional de las Ligas Agrarias Cristianas (Ferelac) y en 1964 se integró con representantes de 11 departamentos en San Lorenzo, la Federación Nacional de Ligas Agrarias (Fenalac), relató.
Recordó que él fue acribillado en su vivienda en San Lorenzo, fue torturado por Pastor Coronel en durante tres meses en Investigaciones. “Nos enfrentamos al régimen y sus colaboradores y valió la pena”, dijo Constantino. Añadió que Stroessner aterrorizó al pueblo con torturas, muertes y desapariciones.
Relató que el régimen asaltó Jejuí, departamento de San Pedro, en 1975. Luego vino la cruenta represión en abril de 1976. “Fui llevado el 7 de septiembre del 76 en Emboscada”, dijo.
En investigaciones, Pastor Coronel me torturó, me dio de beber mi propia sangre de las heridas. Me tuvo encerrado en su baño, tres meses, engrillado y esposado. “Pero más me dolió ver a Margarita Báez torturada, sostenida del cabello por el techo y los esbirros Eusebio Torres, Cantero y Camilo Almada, alías Sapriza, le quemaban con cigarrillo y otros que le violaron con cachiporras”, relató.
Solo libertad de palabra
Con la apertura democrática se recuperó la libertad de palabra, pero opinión casi no hay, porque el pueblo por miedo no tiene capacidad para emitir una opinión sobre cuestiones de la realidad nacional, dijo Coronel, al hacer referencia a las consecuencias de la dictadura stronista. “Hasta ahora la democracia en Paraguay es un sueño”.
Añadió que falta formar conciencia y educar a la juventud para superar el miedo heredado.
