Explicó que la muerte de campesinos en operaciones de desalojo se produjeron por la torpeza de policías que no estaban entrenados ni preparados para ese tipo de operativos. Es decir, no tenían entrenamiento para hacer desalojos pacíficos.
Ante esos hechos, recordó que desde la Dirección de Derechos Humanos de la Fiscalía se estableció un manual de procedimiento. Entre otros, responsabiliza al jefe policial del operativo, y que los efectivos debían utilizar balines de goma. “Nosotros controlábamos y chequeábamos esos procedimientos, especialmente que no utilicen proyectiles de plomo. Y desde el año 2003 hasta el día fatídico de ayer (por el viernes) jamás se produjo la muerte de un campesino o policía, salvo los que hizo el EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo)”, dijo Samaniego.
Señaló que la cifra de “150 campesinos asesinados” está basada en informes documentados en libros y en los archivos de la propia Fiscalía General del Estado.
Existen dos listas
El asesor del Ministerio Público dijo que el promedio era de 10 campesinos por año asesinados en distintos desalojos por parte de la Policía.
Sostuvo que también existe otra lista de campesinos asesinados, especialmente dirigentes, por parte del poder de turno, sin dejar rastros.
Informó que la Dirección de Derechos Humanos de la Fiscalía envió a Curuguaty tres personas para el citado operativo. Por los informes recibidos del lugar, concluyeron que el procedimiento debió realizarse con 300 policías y no con 80, que fue el número de efectivos que participaron el viernes en Curuguaty. Señaló, al respecto, que siempre es importante contar con un buen número de efectivos policiales, porque eso causa una impresión a los sintierras y les desalienta a resistirse.
