Añade que “le bordean piedras que tienen dibujadas unas líneas rojas; todo es natural porque hay que cuidar el pH del agua, a una profundidad de 70 cm. Su forma ondeada tiene en el extremo plantas cultivadas de banana, guembe, espárragos, bromelias imperiales, iriopes verdes enanos y le rodean cantos rodados. La tierra alrededor posee mantillo con abono, que se riega todos los días. Se les puede agregar plantas acuáticas que ayudan a oxigenar el agua. Silvia apunta que “el peligro de dengue no existe porque tiene un filtro que limpia el agua y los peces comen todo lo que hay allí”.
23 de febrero de 2019 a la - 01:02
Agua y piedras
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