“En mayo y junio la mayoría de las orquídeas inician su estado de reposo que durará todo el invierno. Y con la primavera comienzan nuevamente su crecimiento vegetativo”, según nos dijo Olga Cristina Ramírez de Rotela, quien cultiva orquídeas en Encarnación.
“Las lluvias constantes perjudican a las orquídeas que no tengan un cobertor de plástico transparente y muy especialmente a las variedades de Phalaenopsis y cattleyas, que son atacadas por la pudrición que lleva a la planta a la muerte”.
En esta época se tiene “una gran floración de cattleyas híbridas con variedad de colores y tamaño de flores, que los diversos híbridos existentes producen flores todo el año. También comienza a florecer la variedad Cymbidium de invierno, de una hermosura espectacular”.
A partir del mes de agosto hasta setiembre tenemos la floración “de los dendrobium, especialmente las de tipo nobile en su gran variedad de colores, que llenan de flores muchos jardines en nuestro país”.
¿Sufren con el viento helado?
“Todas las orquídeas sufren con el viento helado, incluso las dendrobium, que necesitan temperaturas frías y cierto calorcito para que puedan florecer, por eso es muy importante la media sombra que las cubra en esta época del año y las resguarde de los fríos vientos, pero al mismo tiempo permita la filtración de los rayos del sol”.
El cuidado más importante es “el resguardo que debemos darle en esta etapa del año, además debemos disminuir el riego de acuerdo a la necesidad, que depende de las lluvias y el cobertor que se disponga. Hay que mantener la humedad ambiental para que no se deshidrate y no debemos olvidar el abono que hemos elegido ya sea foliar o granulado. El descuido del abono puede retrasar la floración en la primavera”.
Algunas orquídeas cuya denominación científica mencionamos están en floración: “Brasolaelia catlleya Blc, Lc. Tristar Bouquet, Blc. Purple Ruby, Blc. Young Kong, Lc. Purple Cascade y Lc. Blue Angel”.
Juan Augusto Roa, corresponsal.
