Los organizadores de este actividad solidaria exteriorizaron su alegría por haber logrado lo que se propusieron. Desde tempranas horas del domingo, los jóvenes recorrieron el asentamiento y distribuyeron los víveres a las familias en que había más niños.
Una de las organizadoras de la asistencia solidaria, Nilsa Báez, manifestó que repartieron ropas, en especial abrigos, para que puedan hacer frente a la temporada de frío que se avecina.
A su paso, los jóvenes recabaron informaciones acerca de la cantidad de niños y la situación en que viven las familias.
Actualmente, los miembros del grupo “Jóvenes Solidarios” están viendo la posibilidad de que, con la ayuda de las organizaciones no gubernamentales o estatales, se pueda construir viviendas dignas para las familias más carenciadas de la zona que se visitó.
Este mismo grupo envió la semana pasada cerca de 1.000 kilos de ropas y frazadas para los damnificados del Chaco paraguayo, con el fin de ayudarlos a recuperarse de la fuerte inundación que los afecta desde hace unos meses.
