En conversación con el profesional, este destacó que los detalles son los que faltan ajustarse, como, por ejemplo el empastado, la falta de definición de la instalación de los reflectores y del sistema de seguridad, los cuales se implementarán una vez habilitado el estadio para los sucesivos juegos.
“Uno de los detalles que encontré durante mi visita al nuevo estadio es que las cuatro torres instaladas en la cabecera de la cancha son bajas, y es muy probable que encandile a los aficionados e inclusive a los jugadores”, dijo Ocariz.
Con respecto al empastado, explicó que aún falta, pero que toda esta semana se va a realizar el rellenado con arena blanca, y además se va a hacer el regado continuo del lugar, para dejar en condiciones la pista de juego.
Manifestó, además, que las correcciones deberán realizarse antes del 20 de junio, que es el plazo establecido por la Asociación Paraguaya de Fútbol para entregar la obra.
Aseguró que para el torneo clausura del presente campeonato es muy probable que el Sportivo Carapeguá juegue en su cancha.
